Repelús

Así, en un repaso rápido, me doy cuenta de que he escrito varias veces sobre publicidad. Como mínimo media docena, aunque hay algún post más que no he podido localizar (China sigue donde siempre, Lo que no se ve en la foto, Anuncios, Unos vaqueros con mensaje, Operación “Perfume” y El feminismo de Visa).

No soy experta en el tema, pero como se supone que los anuncios se piensan y se realizan precisamente para gente como yo, me siento perfectamente autorizada para opinar sobre ello. Y justamente en estos días me saltan a la vista dos anuncios que lo que me producen son repelús, aunque estoy segura de que no era ese el objetivo de quien los creó.

En primer lugar, las paradas de autobús de mi ciudad están totalmente copadas por una gran foto que publicita la colección de ropa “Fórmul@ joven” de El Corte Inglés. He intentado buscar la foto para ilustrar el post, pero no ha habido manera de encontrarla, así que confiaré en mi habilidad para describirla, aparte de que seguro que muchos de vosotros la habéis tenido también ante los ojos.

En dicha foto aparece una parejita. Él la tiene a ella agarrada por la cintura, pero como se trata de que se vea el vestido de la chica (blanco con lunares negros), ella se mantiene forzadamente separada de él, como si lo estuviera rechazando. Por otro lado, sigue dándose esa tendencia que ya tiene varios años de que los modelos luzcan en sus caras una expresión mezcla de tristeza, disgusto, enfado y hasta repugnancia. De forma que entre la postura de ambos y la expresión de sus rostros, la escena representada parece sugerir un ataque del chico a la chica y la correspondiente defensa por parte de ésta, en lugar de dar a entender que se trata de una parejita monísima que está encantada de estar ahí restregándose bajo los árboles. Parece los prolegómenos de una violación. Repelús a tope.

La otra campaña publicitaria la he visto tanto en televisión como en internet. Particularmente, cada vez que entro en la web de un periódico digital, lo primero que veo es un banner que me anuncia lo siguiente: Quiero que mis hijos vivan con la naturaleza como compañera de piso. Y un renglón más abajo: Celia, 4 años. Si yo fuera la madre de Celia estaría bastante preocupada, porque está claro que Celia se ha tragado un viejo. Y además, no un viejo cualquiera, sino un ecologista radical, de esos que abominan de la tecnología y preferirían que todos volviéramos al Paleolítico Medio. Más repelús. Si yo tuviera hijos preferiría que no tuvieran compañeros de piso, porque eso quiere decir que no tienen suficientes recursos económicos como para vivir con un poco de intimidad. Y si se refiere a vecinos, quisiera que tuvieran a seres humanos agradables, de los que no molestan y te echan una mano cuando lo necesitas. Y no a la naturaleza, que puede ser muy bonita pero también muy cabrona y muy incómoda. Que la naturaleza no sólo es tener unos geranios en el balcón y un ficus en el cuarto de estar. Que la naturaleza incluye muchas cosas letales para el ser humano y tiene sus leyes, que implican acabar con nosotros simplemente por el hecho de estar ahí, en medio de unas lluvias monzónicas, una helada o un huracán caribeño. A ver si superamos ya la edad mental de preescolar y dejamos de identificar naturaleza con la naturaleza domesticada o falsa de una película de dibujos animados. A ver si no caemos en el error de llamar naturaleza a lo que es justo lo contrario, artificial a más no poder, como un parque.

Otro tema es que Endesa piense que somos estúpidos y nos creamos que hay niñas de 4 años que piensan y hablan así.

Actualización (sábado 14): Enel, propietaria de una parte de Endesa, le ha criticado a Acciona la mencionada campaña publicitaria. Están indignados porque la consideran torpe, inoportuna (por la demasiada coincidencia con la campaña de otra empresa), con un mensaje poco original, demasiado cara en comparación con el resultado final y con un contenido poco coherente.

En fin, que los señores que llevan la publicidad de Fórmul@ joven y Endesa no han conseguido por un lado emocionarme o cautivarme, ni por otro impactarme, escandalizarme o dejarme huella con sus campañas, como se ha hecho tantas veces expresamente (recordemos aquellas viejas campañas de Benetton), sino sólo darme un poco de asquito, que no creo que sea el efecto deseado.

P.D. Estoy en la recta final del curso y además liada con médicos y pruebas, de forma que tengo mi blog y los vuestros un poco abandonados. Pero no penséis que lo dejo ni nada parecido. En un par de semanas estaré otra vez a pleno rendimiento. Mientras tanto, sólo tendré tiempo para dejarme caer esporádicamente por aquí y por allá, a pesar de que os eche mucho de menos. Por ese motivo tampoco estoy contestando a vuestros comentarios. Pero, repito, es cuestión sólo de dos semanitas que pase todo este agobio.

  1. PrincesadelGuisante
    8 Junio 2008 a las 11:21 am | #1

    Yo la de campaña de la fórmul@ joven no la he visto, aunque de por sí la marca me repele como me repele todo el mundo que cambia aes por arrobas en la escritura, no me gusta y me parece una moda estúpida. Pero el otro anuncio que mencionas me desagradó tanto desde la primera vez que lo vi que cada vez que lo emiten, quien esté a mi lado me dice “mira, el anuncio que odias” No soporto a esos niños diciendo bobadas concienciantes, ni me conmueve la variedad de razas y acentos que han buscado, ni tendría piedad de los cursis que lo han escrito (tanta tontería tiene que ser coral, uno no da para tanto) si los tuviese delante. Y merece mención especial la última frase del anuncio, que tanto le cuesta pronunciar a la criatura que la dice, posiblemente porque no ha llegado a entenderla, de ahí la cara extraviada.
    De todas formas, la publicidad creo que la hacen para otra gente que no soy yo, porque el otro día hice un breve recuento y decidí que además de caerme mal Endesa, me niego a beber trina, comprar en media mark o tener un dacia…
    ¡Qué suerte, Kotinussa, que en dos semanas te deslías! ;)

  2. 8 Junio 2008 a las 7:33 pm | #2

    pero no toda la culpa es de los publicistas, los clientes tienen muy claro lo que quieren, y recuerdo la campaña de un pueblo, que un amigo mío se negaba a hacer, porque el encargado de la alcaldía tenía metida en la cabeza la frase: Irás pero volverás, y claro es como los chicos esos que describes, koti, tan bien, un desastre
    lo cual no les exime, no, dios me libre y que cada cual cargue con su parte de responsabilidad

  3. 9 Junio 2008 a las 10:39 am | #3

    A mí los niños adultizados en televisión me dan entre miedito y asquillo… aunque criaturas, ellos no tienen la culpa sino los publicistas pensantes que han ideado el anuncio… da grimilla, sí.
    Y que una compañía energética, que nos clava sin pudor trate de conmovernos con niños.. me parece de risa, vaya.

  4. Amy
    9 Junio 2008 a las 11:34 am | #4

    El consumidor final no creo que tenga ninguna responsabilidad sobre el enfoque que hagan las entidades y sus departamentos de marketing sobre el anuncio que sirve como reclamo para atraer al público sobre los productos. Primero porque a éste no se le consulta, segundo porque la publicidad no es la única responsable a la hora de que un producto se venda ya que luego está el precio y la calidad que tenga éste y la línea de distrubuición que permita que lo tengas justo en la estantería del supermercado donde tú compras, el prestigo de cada marca tiene y la publicidad a nivel vecinal que se le haga al producto una vez probado. Está claro que el marketing ha surgido porque genera unos beneficios a las empresas y que su efectividad es la responsable de que siga existiendo, pero hasta qué punto puede tener dicha publicidad el efecto contrario, es decir que si no nos gusta un anuncio en particular dejemos de comprar un producto que sí que nos gusta, pues yo creo que el efecto es simplemente nulo. Así que cualquier consumidor de fórmula joven o lo que es peor de Endesa (decidme las posibilidades que hay de no ser cliente de Endesa) no pueden, ni tienen medios de modificar la política de márketing de estas empresas. Y esto lo digo porque ya está bien del discurso que nos hace responsable de la mala calidad de los programas de televisión como para ahora también ser responsables de la mala calidad de los anunciosb (lo digo por el comentario de epoteck, un besito guapo).

    El anuncio de Endesa cada vez que lo he visto me ha causado eso mismo repelús, porque en la televisión es mucho más extenso y ves a un montón de niñitos, con sus nacionalidades y sus acentos, diciendo un montón de chorradas que jamás diría un niño, especialmente el niño argentino que dice “….cualquier tiempo pasado fue mejor, !!!mentira!!” con un megáfono. Ofú el creativo debe estar superorgulloso, ya ves tú, pero su mal trabajo es sólo responsabilidad de él y en todo caso de los superiores que le dieron el visto bueno, el consumidor nunca.

  5. 11 Junio 2008 a las 8:40 pm | #5

    Pues ánimo con tus líos y, sobre todo, que sobrevivas (y lo sobrelleves) con buen humor y mejor salud. Un beso y hasta dentro de dos semanas.

  6. 12 Junio 2008 a las 7:51 am | #6

    La publicidad es lo que es. NO creo que haya que sacar conclusiones tremendas sovbre la sociedad ni nada. Esto me recuerda a un profesor de filosofía que tuve, que era pasional y tal, que nos dió un coñazo que no veas a base de lo decadente que era la sociedad, que permitía que el número 1 de los 40 fuera una canción que se llamaba “Hoy no me puedo levantar”. ¡¡Y nos regañaba a nosotros!! “Cabrón”, pensaba yo, “vete a darle la tabarra a los hermanos Cano”.

  7. 12 Junio 2008 a las 10:42 am | #7

    NO, por favor, solo quería estimular el debate, nada de conflictos y menos contigo que llevo las de perder

  8. 12 Junio 2008 a las 7:10 pm | #8

    Quienes, como nosotras, somos unas herejes de esta nueva religión del ecologismo y demás, debemos resignarnos: lo “verde” vende y ahora todo es eco-algo. A mí es que me da muchísimo repelús esa absurda idea tan extendida de que la “madre naturaleza” es buenísima y de que los animales son todos poco menos que seres mucho más evolucionados que nosotros y todo ese buenismo natural. A quienes piensan así me los llevaba a una selva, a vivir cómo los indígenas y que luego me contaran todas las maravillosas bondades de “mamá naturaleza”.

    Besos

  9. 15 Junio 2008 a las 3:40 pm | #9

    Me gusta este post y el de los Gentilicios, Buena suerta para el final de curso, los médicos y las pruebas.

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