¡Pobre Doris!

Tengo una pena muy grande, y es que me acabo de enterar de que a Doris Lessing le hicieron la putada de su vida cuando hace ocho meses le concedieron el premio Nobel de Literatura. Por lo menos, eso es lo que dice ella ahora. Concretamente, dice que “lo lamenta”.

En su momento dijo a los periodistas que “estaba encantada pero no sorprendida”, ya que desde hacía cuarenta años su nombre venía sonando en ese sentido. Hizo bromas con los periodistas que acudieron a la puerta de su casa y les regañó por no llevar champán para brindar, ya que a ella no le había dado tiempo aún para comprarlo. También debía estar encantada con el millón y medio de dólares del premio, porque en ningún momento se planteó rechazar la pasta ni nada parecido.

¿Qué ha pasado desde octubre a mayo para que ahora se descuelgue la eximia escritora con declaraciones tales como que “la concesión del Nobel ha sido un maldito desastre” y que “su vida ha cambiado para peor”? Fundamentalmente se queja de dos cosas: a) de que se pasa el tiempo concediendo entrevistas y posando para fotos y b) de que apenas le queda nada del millón y medio de dólares (¡en ocho meses!) porque los ha puesto a nombre de sus hijos, nietos y otros miembros de la familia para no tener que pagar tantos impuestos.

Que yo sepa (y he investigado un poco en ese sentido), la aceptación del premio no conlleva la obligación de conceder entrevistas ni posados a fotógrafos. No es precisamente el certamen de Miss España. De hecho, la enorme cuantía de los premios se fijó para que los agraciados pudieran concentrarse en proseguir su trabajo en bien de la humanidad sin tener que preocuparse de esas cosillas que al resto de los mortales nos dan dolor de cabeza. Es decir, que nadie la obliga a estar todo el día pendiente de la prensa. Aduciendo su avanzada edad y su estado de salud podría llevar actualmente una vida tan aislada como quisiera. Si ha preferido no hacerlo así, estupendo, pero no puede al mismo tiempo quejarse por ello, ya que es una elección personal.

Por otro lado, sus problemas con el millón y medio de dólares tampoco me causan demasiada aflicción. Más bien me suscitan cierto rechazo hacia esta persona, como hacia otras que también se quejan de los problemas que tienen por ser tan ricos. A todos nos fastidia pagar impuestos, pero muchos comprendemos que es algo totalmente necesario. Por otra parte, queda feísimo que quien militó en el Partido Comunista se olvide ahora de esas personas menos afortunadas que ella que se pueden beneficiar con esos impuestos, ¿no?

Total, que el pataleo quejica de esta señora ha deteriorado bastante la opinión que tenía de ella. Y ya, de paso, se me han venido a la mente dos interrogantes bastante incómodos para la imagen que Doris Lessing ha estado cultivado toda su vida:

¿Cómo es que una persona que siempre ha presumido de una ideología muy determinada, acepta un premio de una fundación que se sufraga a base de inversiones en industrias radicalmente opuestas a dicha ideología? Todos conocemos los motivos por los que Alfred Nobel instituyó los premios. La Fundación Nobel es una organización independiente, no gubernamental, que además de propietaria del capital, es responsable de su administración y del órgano central que coordina las distintas Instituciones Nobel. Además está exonerada del pago de impuestos por el gobierno sueco. Pero para mantener el impresionante montante de los premios y todo el gasto que ello lleva aparejado (ya mencioné lo que Nobel se proponía al otorgar unos premios tan grandes) fueron autorizados por el gobierno sueco a la adquisición de acciones en bolsa a partir de 1950. Como resultado de lo cual poseen bastantes empresas o parte de ellas, algunas de las cuales se dedican, por ejemplo, a la venta de armas, caso de la fábrica Bofors y, peor aún, se da el hecho de violaciones a la prohibición de venderlas a países con regímenes que violan los derechos humanos o que estén comprometidos en algún conflicto bélico. Resulta curioso que la señora Lessing, en su día, no pusiera pegas a ese dinero manchado de sangre.

¿Cómo es que la autora de la que se ha considerado la obra cumbre de la literatura feminista sigue utilizando, en lugar de su nombre real, el apellido de un señor del que se divorció hace ya cincuenta y nueve años?

Podría tratarse de una colección de misterios pero me temo que es simplemente hipocresía y pura incoherencia de vida.

  1. 11 Mayo 2008 a las 9:55 pm | #1

    Me temo que todos vivimos llenos de incoherencias. Doris Lessing podría, sin duda, haber rechazado el Nobel, pero no me atrevería a condenarla por aceptar el dinero. Desde luego, no me parece una persona, por su edad y por su trayectoria, a la que el dinero motive especialmente. De otra parte, ¿qué dinero no está manchado de sangre? Llevar la coherencia personal al límite sólo conduce al suicidio; la vida, en el fondo, no es más que un compromiso entre lo posible y lo deseable.

    En cuanto al feminismo y usar el apellido de casada, creo que no hay que juzgarlo tan duramente, porque tal es la costumbre británica. No te discuto que Lessing sea considerada un ejemplo de literatura feminista ni que ella misma lo sea. A mí, en todo caso, su obra me parece muy buena, especialmente en la profundidad de sus personajes femeninos, pero no solo.

    Ciertamente, suele ser frustrante conocer al autor de una literatura que nos gusta. Aun así, si repasamos los comportamientos de la mayoría de los nóbeles recientes, creo que Lessing es de las más dignas (piensa, por ejemplo, en “nuestro” Cela). No obstante, se supone que se premia la obra, no a la persona.

  2. 11 Mayo 2008 a las 10:32 pm | #2

    Miros: Todos estamos llenos de incoherencias, desde luego, pero estas se hacen más graves si uno es premio Nobel y salen publicadas en negro sobre blanco en una entrevista que nadie te ha obligado a dar. Yo no la condeno por aceptar el dinero, pero me parece bastante penoso que ocho meses después de aceptar el Nobel diga que ha sido lamentable, una desgracia en su vida, etc., a bombo y platillo en una entrevista para la BBC.

    En cuanto a lo del apellido, no dudo que sea una costumbre británica y de muchos sitios más, pero también es cierto que millones de mujeres que no van de abanderadas de nada no siguen esa costumbre.

    Y lo del dinero, es ella misma la que lo ha nombrado. Aquí nadie la ha acusado de nada, sino que ha sido ella la que se ha quejado de todo, y yo me limito a señalar lo que me parece una incoherencia con el personaje que ella ha presentado toda su vida. De su obra no hablo, porque ni la conozco en profundidad ni soy crítica literaria. No juzgo el hecho de que le dieran el Nobel ni opino si se lo merece o no. Tengo muy claro que con frecuencia a una obra excelente ha correspondido una persona despreciable (y que conste que no digo que éste sea el caso). Hablo de la persona y sólo de aquello a lo que ella misma ha dado pie.

  3. 12 Mayo 2008 a las 7:54 am | #3

    Amiga Koti, tal vez la “pobre” Doris, sencillamente se está haciendo vieja. Y a los viejos (bueno, no a todos, pero si un gran porcentaje de los que conozco) les gusta que no se “olviden” de ellos usando el sistema que sea… y quejarse, porque para mi es lo que está haciendo, aunque sea del nobel y del dinero, es un genial sistema.

    Besos de una maia.

  4. 12 Mayo 2008 a las 2:26 pm | #4

    Y yo si hablamos de Doris, me quedo con Doris Day, tan sexy y tan simpática, cosas no fáciles de conjugar. Piensop que Doris Day ha sido infravalorada de quilla a perilla, y que en cambio Doris Lessing no vale ná. De ahí su apellido. También quisiera mostrar mi adm iración por Doris Becker, el fabuloso tenista alemán, y por Doris Karloff, actorazo.
    A ti te mando un beso, y un recuerdo.

  5. lukre
    12 Mayo 2008 a las 6:12 pm | #5

    dear koti
    al terminar de leer tu post, me quedo la sensación que tengo siempre ante esa clase actual “intelectual” que tanta hipocrecia transpira en estos tiempos.
    QUejarse ahora luego de que recibiera reconocimiento y millon y medio, es algo kafkiano pero acorde con la tilingueria de la sociedad actual.
    Lo del apellido, esas costumbres anglo sajonas ….que yo odio…
    en fin..
    es fantastico quejarse luego de recibir algo.. Yo duermo tranquila, ella lo hará????

  6. 12 Mayo 2008 a las 6:41 pm | #6

    Qué penita la pobre mujer ¿no? Me da exactamente la misma penita que la Espe cuando se quejaba de que no le llegaba el sueldo para pagar la calefacción de su “modesto hogar” pero la misma ¿eh?

    Besos

  7. 13 Mayo 2008 a las 12:13 am | #7

    Incoherencia o ignorancia. O simplemente ganas de llamar la atención, vete tú a saber.

    Hay gente para todo…

  8. 13 Mayo 2008 a las 7:59 am | #8

    Pues yo, como Buch San, también prefiero a Doris antes que a la Lessing. Y si tengo que elegir a la Doris por excelencia, que sea Doris Wishman.

    Nunca se le han rendido los honores que merece y por eso hago desde aquí este llamamiento.

    Y no engaña a nadie, el problema con el millón y medio de dólares es que se quedan en nada con el cambio actual.

    Y procedo a dejarte un saludo y un beso.

    Toma, un saludo y un beso.

    Ea.

  9. PrincesadelGuisante
    13 Mayo 2008 a las 12:37 pm | #9

    Me gusta especialmente eso de que “no le queda nada” del dinero en ocho meses… porque ha trampeado para evadir impuestos. Al final todo el mundo es coherente hasta que “su” dinero es el afectado…

  10. 13 Mayo 2008 a las 9:44 pm | #10

    Madre mia, cuanto has escrito¡¡¡¡¡ Fus, voy a necesitar un insomnio mu grande para ponerme al día con tu blog, pero seguro que merece la pena dejar de dormir para leertebesitos.

  11. 14 Mayo 2008 a las 10:10 pm | #11

    Wen: Estoy de acuerdo contigo. Se trata de llamar la atención. Pero ¿no ha tenido bastante con toda esa gente que la venera como a una gran escritora?

    Lukre: Lo que más me fastidia de todo esto es que a esta venerable señora nadie la molestaría por respeto a su edad y a su salud, y además con ese dineral yo me voy a vivir a un sitio donde no me moleste nadie. Me temo que es a ella a quien le encanta que estén pendiente de su persona.

    Nanny: Dan ganas de hacer una colecta para ayudarla ¿verdad?

    Oscura: No creo que haya ignorancia por ninguna parte. Simplemente incoherencia, que muy poca gente vive tal como predica. Para eso que no predique, y así nadie la enfrentará con sus palabras.

    Buch: A mí también me cae simpática Doris Day, y además este año está absolutamente de moda el estilo de ropa con que la vestían en sus películas. Pero siento darte un disgusto. Estaba así de mona porque la tenían martirizada a base de media hoja de lechuga al día. Cuando dejó de hacer películas volvió a comer como una persona normal y se puso como una vaca charolesa. Pero eso sí, confesó que era mucho más feliz.

    Foss: Mira, gracias a ti me acabo de enterar de que había una directora de cine, productora y guionista llamada Doris Wishman. Todavía no he tenido tiempo de investigarla, pero es una suerte contar con gente como vosotros que saben tanto. Saludo y beso a ti también.

    Princesa: Además me imagino que, para seguir siendo coherente, tampoco cobrará nada por entrevistas y demás apariciones públicas.

    Barbie: Me alegro de que sigas ahí, mujer. No me he olvidado de ti. Sé que todo el mundo pasa por una época en la que no puede o no le apetece escribir. A todos nos ha ocurrido. Es cuestión de esperar y ya está.

  12. 31 Mayo 2008 a las 11:56 am | #12

    Hace siglos que no me pasaba por aquí..Ahora me pongo al día =)
    Ya no sé qué pensar del ser humano. En fin, besos

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