Sigamos con los Goya…
Sigamos con la gala de los Goya, que no imaginaba yo que iba a dar tanto de sí.
Una de las cosas que más me impactó fue el detalle de los profesionales del micro, preguntando a todas las mujeres lo mismo: “Y tú, ¿de qué vas vestida?” Las criaturas, en su profunda ignorancia del castellano, querían preguntar en realidad quién era el autor del diseño vestido por las interrogadas. Ellas, tan ignorantes como los periodistas, comprendían a la primera la pregunta y contestaban “De Max Mara (o de Sybilla, o de quién fuera)”. La única que estuvo a la altura fue Neus Asensi, comentando que iba de bola de discoteca. Y era verdad, pues llevaba un vestidito plateado dos tallas inferior a la suya que la hacía parecer totalmente dicho artilugio.
Por una vez me hubiera encantado estar allí, y que me preguntaran micrófono en mano:
-Y tú ¿de qué vas vestida?
-Pues mira, voy vestida de persona. Como es carnaval tenía preparado también el traje de candelabro de “La bella y la bestia”, pero al final lo deseché porque con la lluvia se me estarían apagando las velas todo el tiempo.
-Jajaja (risita de “qué cachonda es esta tía”). Que de quién es tu traje…
-¡Ah! Es mío, te lo prometo. Pagado religiosamente al pasar por caja. No como todas estas petardas, que van de prestado.
-Jejeje (risa nerviosa). Quiero decir que quién lo ha diseñado.
-Pues ni idea. Y si lo supiera tampoco te lo diría, que no me da la gana de hacerle publicidad gratis a nadie.
¡Ay, lo que me hubiera gustado!
Tal día como hoy, hace un año: Amapola, lindísima Amapola





Vaya… realmente nunca he entendido eso de los diseñadores. Quiero decir que te gastes la pasta en un vestido… ¡con lo baratito y bien que se viste uno en el Carrefú y el mercadillo!
Lo que me hace muchísima gracia de esta gentecilla es lo que se meten con los americanos, sí, `pero luego copian lo peor de ellos, como es la cosa esa de la alfombra que no tiene ningún sentido, y eso de vestirse de florero (o desvestirse de florero) para ir a una entrega de premios; copian descaradamente el modo de entregar los premios… Es patético, ¿no?
Yo hubiera ido mucho más allá del disfraz de candelabro: para sorprender al reportero o reportera, me hubiese hecho acompañar por un hermoso corderito travieso. De este modo la pregunta del reportero se haría complicada:
-Bueno, ya veo que su acompañante va vestido de cordero, pero ¿Y usted? ¿De qué va usted?
Está bien que paguen 10 Euros por hacer de animador en los exteriores de la gala. Es mucho más digno que otros trabajitos de esos para gente insolvente, como el de probar cosméticos nuevos que te pueden dejar el labio hinchado por una semana, etc.
A las actrices deberían dejarlas ir en pantalones ajustados, que esos trajes no les sientan bien a ninguna (con el esfuerzo de ser originales). Y seguro que no les hace ninguna gracia tener que depilarse de cabo a rabo. Unos pantaloncitos es más práctico…
Neus Asensi está evolucionando a Loles León rapidísimamente, incluso antes de embutirse en papel de plata para los goya. Yo hubiera entendido que alguna dijese quién era el diseñador de su vestido, para ver si hordas enfurecidas les quemaban a ambos, costurero y trajecito, en una plaza pública para escarmiento de otros adoradores de efebos metidos a vestir mujeres; especialmente que Blanca Portillo hubiese señalado con escarnio a David Delfín que la vistió para la ocasión de bañista de principios del XX, le faltaban las calabazas alrededor de la cintura. Porque imagino que el look putón verbenero de Natalia Verbeke era buscado por ella, que tiene tendencia a ese estilismo.
Pero no es gratis, es que muchas no pagan el vestido que llevan, ni las joyas, todo es un préstamo y la contraprestación es decir quién te lo ha proporcionado. O sea, que hacen de perchas.
Pero ¿y ellos? con lo sencillito que es que un hombre vaya bien vestido, y tenían en su mayoría una pinta de indigentes…
¿Y la alfombra? mira que a mí me gusta el verde, pero esa alfombra llena del nombre del patrocinador era un poco bochornosa. Bochornosa, pero lógica, las películas subvencionadas, la gala patrocinada, lo que sea con tal de no percibir sólo y justamente lo que se genera.
no me parece mal que se vistan con rompa amprada a los diseñadores de moda, ni que luzcan modelitos exclusivos y carísimos, ni siquiera que hagan publicidad gratuita a los susodichos costureros, ni que se intente emular el lujo y el glamour jolivudiense, pero al menos que lo aliñen con una pizca de elegancia y buen gusto, cosa harto difícil, cuando algunos costureros tienen serios problemas para vestirse ellos mismos,
besos,
“Showrooms” vi el otro día en la televisón que se llamaban los lugares donde acudían estas famosas, previa invitación, a elegir modelitos para lucir en determinados eventos. Supongo que es justo intercambio, vestir determinados vestidos no al alcance de todos, a cambio de la publicidad, supongo que por eso incentivan la dichosa preguntita sobre el diseñador.
No entiendo muy bien Wolfo esa aversión tuya sobre la industria textil. El mundo de la moda no deja de ser una empresa, al igual que el mundo de la publicidad. Publicidad y moda tienen precios desorbitados en comparación con las virtudes de aquello que venden. Sin embargo no te doy la razón en tu comparación, no es lo mismo, ni sienta de la misma manera, ni se utilizan los mismos tejidos, de hecho el carrefour también es otra empresa que quiere obtener beneficios asi que imagínate lo que le costará al carrefour esa ropa que vende para que a ellos les quede margen para seguir vendiéndola a esos precios. De todas formas según tengo entendido sólo siete mujeres en el mundo visten con modelos de los denominados de alta costura. Así que como comprenderás no es que a las pobres mujeres se les vaya la olla es que los diseñadores estos les hacen un favor para que inviertan su dinero, porque la alta costura es arte Wolfo y de hecho se puede considerar como una inversión y si no mira las subastas y los precios que luego pueden alcanzar estos modelitos después.
Lo siento. Desde hace un tiempo no estoy al tanto de la actualidad. Mi último acercamiento al mundo del espectáculo ha sido el desfile y posterior actuación sobre el escenario con motivo de los carnavales. En grupo, eso sí. Y no quiero ser inmodesto, pero hemos cosechado un cierto éxito. Premio incluido. Los más reticentes y sosos, al final los que más nos divertimos. Curioso.
Pero la verdad, de los goya (con perdón) ni me había enterado. Aunque igual mi camino al estrellato no ha hecho más que empezar. Ja, ja, ja, ja.
Jajajajajaja. ¿Tú crees que te hubieras atrevido realmente a decir eso delante de un microfono? jejejeje. Hubiera sido brutal, sin duda.
Por cierto … el disfraz de candelabro … ¿Te lo has inventado, verdad? ¿o acaso tienes un disfraz de candelabro de verdad? Hum!!! fotos ya!!! jajaja
Besotes.
A mí es que esto de los Goyas siempre me ha parecido una mala imitación de los Oscars. Y la gala me parece soporífera, nunca he visto una entera. Se acaban premiando a dos o tres películas (este año, encima, la mejor película la han visto tres gatos…) porque no hay cine para más. En fin, que a mí los Goyas no me gustan ¿se nota?
Ah, y lo de los modelitos… bueno, sin comentarios.
Besos
Como sigamos imitándolos en todo, no se adónde vamos a llegar y cómo vamos a hacerlo. Y me río de los actores y actrices españoles, que van de progres y luego resulta que son tan rastreros y arrastraos como los gringos. Y lo dejo aquí que estoy con harmorranas
A todos en general: Coincido con vosotros en la esquizofrenia que supone que todos estos individuos abominen de todo lo norteamericano, y acto seguido los imiten sin el menor escrúpulo.
Coincido también con la opinión más o menos general de que demasiadas veces el llevar un traje de alta costura no garantiza nada. El caso de Najwa Nimri era especialmente sangrante. Lo que llevaba puesto, aunque fuera de Dior, era horrible y le sentaba fatal.