Posted by: kotinussa on: 4, Febrero, 2008
Hoy me he enterado de que los organizadores de la gala de los premios Goya han pagado 10 euros por cabeza a las personas que se pusieron en la puerta a esperar que pasaran los invitados por la alfombra para vitorearlos. Así lo confesaba una señora ante una cámara y un micro de la televisión a la pregunta de un reportero. Es decir, que no son admiradores espontáneos, sino gente tan necesitada como para plantarse bajo la lluvia a cambio de 10 euros, a aplaudir cuando les indiquen.
No sé por qué me invade la ligera sospecha de que en la gala de los Oscar o en el Festival de Venecia no tienen que recurrir a estas maniobras para que la entrada luzca un poco animada.
Para mí ya estaba más claro que el agua que no es lo mismo ver pasar a Alberto San Juan que a Paul Newman. Incluso teniendo en cuenta que Alberto San Juan tiene 40 años y Paul Newman 83. Ni siquiera dos Alberto San Juan hacen por un Paul Newman. Por no hablar del resto, que el 90% de los asistentes son perfectamente desconocidos para el gran público, y alegran tan poco la vista como Alberto San Juan.
Se me viene a la cabeza una comparación odiosa, como todas las comparaciones. A los generales romanos, cuando celebraban un triunfo, les colocaban a la espalda un sujeto que les iba repitiendo aquello de “Recuerda que eres mortal”, para que no se envanecieran demasiado. A estos actorcillos españoles y demás adláteres les ponen admiradores de pega para lo contrario, para que se crean y nos creamos que son conocidos, admirados y populares.
Tal día como hoy, hace un año: ¿Verdad o mentira?
Ayer, viendo en el spa con unas compañeras unas fotos sobre la gala y sus personajes, había una foto de dos actores españoles, cuyo pie de foto decía: “dos actores de la serie …”. Para empezar, ni siquiera en el medio escrito conocían a los dos actores de una serie española. Para continuar, es una serie “Yo soy Bea”, que jamás he visto, que no se cómo da para que aporte, al menos, a dos actores para asistir a la gala. ¿No hay más actores en España? Incluso salía una foto comentada de Leticia Sabater. Vamos, rellenar por rellenar.
Qué mala eres Koti,
Enfrentar a Paul Newman con Alberto San Juan…
Mala, mala…
Creo que debo vivir en una nube… Me enteré de los premios por el telediario, que sino…
Y la verdad, habría sido igualmente feliz sin enterarme de que había sido la entrega.
La verdad es que es un poco extraño que tengan que pagar a la gente para que vaya a vitorear a los actores que entraban a la gala. Supongo que es un buen ejemplo de la importancia que tienen las series y el cine español.
Un beso Koti
Muchos besos Koti
UIS kotty lo de los generales romanos no lo sabia, me ha parecido simplemente soberbio…
a cuanta gente se lo pondría yo, detrás…
el otro día veía una serie americana, y una de las protagonistas, que intentaba en años anteriores ser una escritora, super humilde, de repente no se muy bien porque pues no la veo siempre, ahora tiene éxito y trata a la gente como una diva.. es mas en una escena una chica que la admira y es su asistente personal, en el gimnasio, le pone las pesas según la mano que le toca el ejercicio. Bastante soberbio y déspota de la escritora. y servil de la otra, pero simplemente me pareció inmoral, como a otros personajes de la serie en cuestión que también veia la escena..
sabes cuantos conozco así,,,, mas de lo que la gente supone.
esto de poner atrás a alguien que te recuerde que eres mortal, simplemente me parece maravilloso…
un bes…el 27 se acerca, avisa..
SI, bien, ya he estado barajando los elementos que componen este post, así como algunas aportaciones importantes de los comentaristas. Me gusta mucho la costumbre de los generales romanos, es la clase de cosas de la que se aprende.De los Goya, yo la sensación que tengo es que dan demasiados premios, no me parece que haya tanta película, como para tanto premio. Parece como si todo el mundo ganase un Goya. Deberían hacerse cada cuatro años, o cada todos los años, mejor…
Qué chungo, ¿no? Y chungo por dos razones: porque tengan que comprar a gente que haga de “extra” a la entrada, y porque … ¿10 míseros euros? jajajajaja. Me gusta más la fórmula del bocata para ir de público a un programa … jajajajaja.
Besotes.
Aquí lo que nos mola son la bodas de la realeza, verás tú como para eso no hay que pagar nada a ningún españolito para estar de pie y firme en las calles, llueve o truene si algún principito hace acto de presencia en suelo plebeyo.
Como somos…
Esta mañana estaba yo a punto de comentar esto y zas, algo se cruzó en mi camino: una musaraña enteléquica, seguramente, y adiós a la gracia que iba a hacer.
Yo coincido contigo en casi todo, y con Guiss, que también es lista, como tú y con los que se han sorprendido por lo de los generales romanos, que como dice Buch es la típica que cosa que mola aprender. Que mola que tú nos enseñes, más concretamente.
Mi opinión sobre el cine español, sobre las series españolas, es desoladora. Me río cuando dicen que la deferencia está en el dinero, que si tuviéramos el mismo dinero, con los actores y guionistas que tenemos… haríamos basura, bueno la harían los que se dedican a eso, que si yo fuera el que se dedica al cine, otro gallo le cantaría al cine español. Creo que el nivel, especialmente, de nuestros guionistas, actores y directores es deleznable. El 90% de ellos quieren, al hacer una película, pasar a la historia y resultan insoportablemente previsibles y aburridos.
Ayer estrenaban una serie en Antena 3. Una chorrada que se llama Física y Química o algo así. Por supuesto, no vi más que los trailers y unos 30 segundos para ver que se trata otra vez de lo mismo. Jóvenes listos y guays y viejos gilipollas y retrasados mentales. Progres entralables y fachas pa matarlos. Un par de mariquitas y un gordo. Siempre lo mismo.
No me extraña nada que tengan que pagar a la gente para que aplauda, pero eso nos lleva a una reflexión mucho más triste todavía. ¿En qué país vivimos que se compran los aplausos por 10 pavos? ¿Qué clase de gente somos (son) para que con esa miserable oferta haya gente entusiasta? ¿Va a volver a ganar Zapatero? oh…
Bueno Koty esa era la intención, me refiero al hecho de que cada vez haya menos gente capaz de hacer un bachillerato y como consecuencia será gente con menos capacidad de pensar, mucho más fácil de manipular, cosa que a la larga da como resultado que tan sólo se vendan por diez euros en vez de exigir parte del botín. La cuestión es que hace muy poco en España la mayoría de la gente tenía un título universitario, esto que evidentemente no significa que las personas que tenemos ese título seamos lumbreras o personas de una inteligencia superior, lo que sí hace es que ese nivel cultural que en ese momento tenía este país hacía imposible la manipulación sobre la sociedad.
El objetivo, supongo que político, está conseguido, incluso han metido por ahí una asignatura de dudoso contenido que se llama educación para la ciudadanía que prepará los cimientos para recoger frutos electorales. Pero lo que yo me pregunto es si este objetivo no se les revolverá en un momento dado, porque está muy bien tener al pueblo en el bolsillo sin que oponga resistencia, pero la prosperidad económica de un país depende de la capacidad emprendedora de sus gentes, de su cultura, de su capacidad de pensar y si todo esto se está anulando no creo que vayamos a ningún lado, excepto a convertirnos en un país vulnerable con respecto a todos los demás.
No sabía lo de que se pagaba a la gente para que esperase a la entrada de los Goya, bajo la lluvia (¿llovía?). Desde luego que quienes conforman el “cine español” no cuentan con el mismo glamour y poder de convocatoria que sus colegas americanos y que de lo que se trata es de aparentarlo. Me parece cutre, desde luego. Pero también me lo parece en el caso americano. A ellos, más que a los pobriños de casa, se les debería colocar el recordatorio de su mortalidad. En todo caso, la calidad “artística” de un actor, un director, un guionista, etc no la da el glamour de las celebraciones corporativas.
Todo lo cual no es, desde luego, ninguna defensa del cutre corporativismo del cine español. Un beso.
5, Febrero, 2008 a 12:32 am
A mí me parece un detalle de adorable sencillez y de gran humildad que, pese a que la concentración de talento por metro cuadrado requiriese multitudes rugientes, la gente del cine español se preocupe de contratar a unos necesitados para que la falta de gente previsible por lo ingratos que somos todos no desluzca la brillante entrega de premios, ese vestuario tan elegante y cuidado, esos peinados y maquillajes realizados con mimo (no digo Marcel Marceau), ese aspecto tan aseado de todos los asistentes. Y creo que eres injusta con Alberto San Juan, ese hombre agradecido; es fácil que Paul Newman nos parezca más guapo, porque no somos intelectuales y tiramos a lo obvio, con esos ojos, esa boca, ese pijama que lucía en la gata sobre el tejado… pero nunca ha hecho discursos tan profundos como los de San Juan (Alberto, no Antonia; qué bien luce este apellido en los Goya) ni es tan inteligente que no le tape el aspecto de intelectual comprometido un traje bien elegido y un peluquero apañado. Además, dando 10 euritos a los necesitados quizá luchen contra la piratería que debe de ser lo que ha hecho que sólo 40.000 espectadores hayan visto en sala la mejor película del año.