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Archivo para Octubre 2007

Vuelta al pasado

29 Octubre 2007 kotinussa 16 comentarios

Hay días en que los periodistas, en su afán por informarnos de lo más trascendente que ocurre por el mundo, te dan el post prácticamente hecho. Normalmente me resisto un poco, porque si me dejo llevar mis comentarios serían tan previsibles que anularía cualquier factor sorpresa y os parecería estar leyendo una y otra vez el mismo post. Pero de vez en cuando no puedo remediarlo y me dejo llevar, como hoy, totalmente impactada por el notición que leí esta mañana.

Un calcetín blanco con un manchurrón negrucio se ha subastado al precio de 625 dólares (más de 400 euros).

La prenda, vulgar, hortera y de mala calidad, no pertenece a ningún personaje famoso por ningún concepto, sino al fotógrafo de una página web de cotilleos. Pero fue bendecido con el don de que, estando dentro de unas sandalias, le pasara por encima un neumático del coche de Britney Spears, que salía del aparcamiento de un edificio de consultas médicas en Beverly Hills. Una docena de fotógrafos rodearon el coche de la desprestigiada cantante y mientras ella intentaba avanzar y los fotógrafos se lo impedían, parece ser que uno de los neumáticos pasó por encima del pie de uno de ellos. No es de extrañar que ocurriera algo así, porque tenían el coche completamente rodeado. Por otro lado, al fotógrafo en cuestión no le pasó nada. Sólo quedó la mancha (¡bendita mancha!, dirá él). De hecho, no hubo denuncia por parte del fotógrafo, que no procedía, aunque el fulano ha presentado esa ausencia de denuncia como un alarde de generosidad por su parte. Sinceramente, estoy segura de que si este hombre hubiera podido tener la mínima posibilidad de sacar una buena cantidad la hubiera aprovechado.

El fotógrafo, listillo aunque hortera, (no son cosas incompatibles) ha subastado el calcetín y alguien, cuyo nombre me niego a repetir, por tonto, ha pagado 625 dólares por él.

Me recuerda a esos tiempos medievales en los que, a falta de reliquias, se veneraban trozos de tela que hubieran tocado los restos de algún santo. Esos trozos de tela, llamados brandea, eran venerados como reliquias indirectas, en la creencia de que la santificación de los cuerpos de los santos pasaban también a los objetos que los habían tocado. A falta de un resto de la vomitona del último bolillón de Britney Spears, qué mejor que un calcetín que haya sido tocado por un neumático de su coche. Levantemos, ya que estamos, un altar al chicle que pisó el tacón de Eva Longoria el día que cruzó el aeropuerto de Miami. O pongamos en un relicario el estropajo que fregó la taza en la que Richard Gere se bebió un café el miércoles pasado.

Y posiblemente estas personas que coleccionan fanáticamente objetos absurdos se sientan a miles de años luz por encima de aquellos incultos campesinos del siglo VIII.

¿Qué salvarías?

27 Octubre 2007 kotinussa 9 comentarios

Leo que muchos de los afectados por los incendios de California, con el humo y la ceniza ya invadiendo sus casas, se han jugado la vida por salvar cosas como el uniforme que el abuelito usó en la Segunda Guerra Mundial, las mantitas de la cuna de cuando los niños eran pequeños o la mantequera de la bisabuela. Y prácticamente el 100% de las personas que comentan la noticia insisten en que si tuvieran que salvar una cosa de su casa en llamas tienen muy claro que elegirían las fotografías y nada más. Porque, dicen, todo lo demás, sobre todo la documentación, puede obtenerse de nuevo.

Una de dos. O estas personas no se han tenido que ocupar nunca de rehacer toda su vida de ventanilla en ventanilla, o esto es una prueba más de que yo, al igual que Superman, aterricé en la playa de la Caleta en una cunita procedente de una galaxia lejana, y por eso mismo de mi procedencia extraterrestre me siento tan diferente de la inmensa mayoría del género humano.

Aunque no soy de esas personas que se ponen siempre en lo peor, hace ya muchos años que pensé en la posibilidad de un incendio en casa. Desde entonces tengo mis cosas ordenadas de forma que en unos pocos segundos puedo poner a salvo carnets de identidad, pasaportes, tarjetas de la Seguridad Social, Libro de Familia, escrituras, contratos, pólizas de seguro, títulos, dinero, tarjetas de crédito, talonarios de cheques, libretas de ahorro y esas pocas cosas cuya posesión nos hacen posible la vida tal como la tenemos organizada. Tendría incluso tiempo de echar mano a mi cañón de vídeo, a mi portátil y a mis copias de seguridad, por aquello de que me daría tanta pereza reconstruir el trabajo de investigación de muchos años que dudo que lo emprendiera de nuevo, aunque fuera posible. Y si todavía me sobrara tiempo recogería en un pis-pas algunos objetos valiosos de pequeño tamaño que hay en mi casa. Pero tengo clarísimo que no perdería ni un segundo en recoger fotografías.

Posiblemente se me catalogue de poco sentimental o materialista. No estoy de acuerdo. Pero, en todo caso, no puedo compartir el fanatismo y la dependencia que mucha gente ha desarrollado por las fotografías. Hacen fotos continuamente, de las situaciones más insulsas o prescindibles. No pueden concebir la vida sin un móvil con el que puedan hacer fotos, porque en cualquier situación sienten la necesidad de inmortalizar los momentos más insustanciales y zonzos (me encanta esta palabra).

Es cierto que muchas de las cosas que yo me llevaría se pueden conseguir de nuevo. Pero esas personas que manifiestan no poder vivir sin sus fotos seguramente ignoran que se pueden tardar varios años en volver a reunir toda esa documentación. Por ejemplo, el que te expidan de nuevo un título universitario es algo bastante complicado, tarda mucho e incluso tiene que publicarse en el BOE. No se trata, como algunos parecen creer por los comentarios antes mencionados, de ir a la Secretaría de la Facultad y pedir que te hagan un nuevo papelito para recogerlo días después, como si fuera un certificado. Y, mientras tanto, cientos de funcionarios se encogerían de hombros ante tu desesperada necesidad de tal o cual documento, sin ablandarse cuando les enseñaras la foto de la despedida de soltero de tu hermano, la mili de tu abuelo, tu primer cumpleaños o aquel día en que tu madre se vistió de mantilla.

Por la reciente muerte de mi padre mi hermano y yo nos estamos teniendo que ocupar de algunas gestiones insoslayables, y teniendo en cuenta las vueltas que hay que dar, incluso tratándose de una persona tremendamente ordenada que tenía todos sus asuntos arreglados a la perfección, no quiero ni pensar lo que podría ser quedarte sin nada por un incendio. Hemos tardado dos semanas exactas en poder tener un certificado de defunción. Ahora tardaremos varios días más en tener actualizado el libro de familia. Sólo entonces podremos empezar a gestionar la pensión de viudedad de mi madre. Ya fuimos al notario para enterarnos de los papeles que necesitábamos reunir. Pedimos al banco unos certificados que, a su vez, han tenido que pedir a la oficina central en Madrid. A partir de ahí en la notaría solicitarán por nosotros un certificado de últimas voluntades y comenzarán los trámites relacionados con la herencia. Y menos mal que existía un testamento perfectamente claro y sencillo de cumplir que ninguno de los herederos va a discutir. Inventando una venta que nunca existió y falsificando una firma nos hemos librado de un año de papeleo para que mi hermano pudiese poner a su nombre el coche de mi padre. Y, por supuesto, las gestiones nos llevan de un extremo a otro de la ciudad y además sólo se pueden realizar en las mañanas de lunes a viernes (lo de la pensión de viudedad ni siquiera eso, porque en las oficinas de la Seguridad Social están en huelga indefinida los lunes, martes y miércoles). Teniendo en cuenta que ninguno de los dos podemos pedir permiso en el trabajo para estos asuntos, ya se puede suponer los malabarismos que estamos haciendo.

Con colas kilométricas para renovar el DNI, de forma que si llegas a las 7 de la mañana ya se han agotado los números que dan para todo el día, y esto sólo por poner un ejemplo, y teniendo en cuenta que para obtener el documento A te piden una fotocopia compulsada del B, al mismo tiempo que para conseguir el B tienes que presentar el A y el C, suponiendo que tengas el C, lo cual en el caso del incendio sería mucho suponer, me gustaría ver qué carita se les quedaba a los que salvaron las fotos dejando atrás todas esas tonterías innecesarias, cuando no pudieran conducir un coche, cobrar un cheque o vender una casa hasta Dios sabe cuándo. Y ni siquiera poder sacar un libro de la biblioteca pública para amenizar las horas de cola.

La cazadora

24 Octubre 2007 kotinussa 19 comentarios

M. se separó de su marido hace unos dos años. Sólo conozco la versión de ella, porque es mi compañera de trabajo y la veo cada día, mientras que a él sólo lo conozco de un par de comidas. Por eso reconozco que en esta historia me faltan datos, aunque ella es tan locuaz que, incluso involuntariamente, nos proporciona información constante.

Sé que M. se empeñó en tener un tercer hijo cuando el matrimonio no funcionaba ya bien; sé que unos meses después se metió en la compra de una casa bastante cara que no le hacía ninguna falta; sé que se encaprichó de un perrazo enorme al que su marido no tragaba, porque lo consideraba el complemento indispensable del chalet recién estrenado. No estoy diciendo que todo eso fuera la causa de la separación, y por tanto culpa de ella, pero sí es cierto que cuando el marido se marchó ella se quejaba de que la hubiera dejado con un niño recién nacido, una casa recién comprada y un perrazo enorme que tenía más fuerza que ella, como si ella no hubiera tenido parte en todo eso.

Después de la separación se dedicó a demostrar (o demostrarse a sí misma) que si su marido la había dejado no había sido por falta de atractivo. Y qué mejor manera de hacerlo que intentar batir el record mundial de ligues rápidos. Primero puso cerco a J., un compañero de trabajo que hasta ese momento estaba felizmente casado. Él era el típico hombre tímido y consciente de su poco atractivo. Era introvertido y aburrido y el que una mujer tan mona y tan pizpireta le tirara los tejos lo volvió un poco loco. El asunto fue desagradable porque M. le daba clase al hijo de J., y el chiquillo vio como sus padres empezaban a pelearse a causa de una persona a la que tenía que ver forzosamente en clase cuatro veces a la semana. Finalmente J. dejó a su mujer y se marchó de casa, aunque no se fue a vivir con M. Para entonces ella ya se había aburrido de aquel tipo tan monótono y anodino y lo dejó con un palmo de narices. J. comprendió entonces que había hecho una gran tontería y, aunque le costó un tiempo, finalmente consiguió que su mujer lo aceptara de nuevo.

M. se volcó entonces con uno de los conserjes, decidida a hacer una nueva muesca en su “contador de conquistas”. Pero C. no estaba al nivel de lo que ella consideraba “presentable” para lucirlo por ahí, de forma que nunca reconoció oficialmente que estaban juntos. Una nueva víctima.

Sintiéndose por entonces ya con una reputación que mantener, se metió a la fuerza en el grupo de interinos jovencillos que llegan cada año, y que como viven fuera de su pueblo, alejados de sus amigos, sus familias y sus novias, en inhóspitas casas de alquiler, hacen mucha vida en la calle, haciendo grupo entre ellos. M. se convirtió en el perejil de todas las salsas y estaba en todas las salidas nocturnas que se produjeran. Si alguna vez salían sin ella, aunque fuera a tomar una simple cerveza, les formaba el escándalo.

Como había más o menos diez años de diferencia entre M. y los chicos, decidida a acortar distancias, se metió en el quirófano, se puso tetas nuevas, se hizo una liposucción y se compró un vestuario completo. Los chicos fueron cayendo uno tras otro, aunque sin darle mayor importancia a aquellos revolcones casuales.

Eso no era lo que M. quería, y pronto oteó el horizonte en busca de nueva presa. No tuvo que ir muy lejos, porque en el Departamento de Física y Química estaba P., que se acababa de quedar viudo. Aquel asedio fue una obra maestra, empezando en el mismo velatorio, y P. cayó como un pardillo cuando el nicho de su mujer todavía no tenía la lápida puesta. Pero M. no contaba con los dos hijos de P., un niño de catorce años y, sobre todo, una niña de diecisiete, que rápidamente le pusieron las peras al cuarto a su padre. Otra historia que acaba abruptamente.

El caso es que a M. se le estaban agotando las posibilidades y se encontraba bastante alicaída. Y de pronto ha descubierto el mayor de los territorios de caza posibles: los padres. Con un entusiasmo renovado se ha lanzado al coqueteo descarado con media docena de señores a la vez. No es tonta, no. Es una depredadora nata y los observa cuidadosamente antes de actuar. Lo mismo que la leona observa el rebaño de gacelas a fin de identificar a las más lentas, las más torpes y las más indefensas, M. estudia cuidadosamente las fichas de los alumnos, llenas de datos reveladores: edad, estado civil, profesión, etc. Hace una primera observación en una reunión común con todos los padres y luego ataca sobre seguro. Ahora mismo tiene ya a dos o tres totalmente encandilados, todo el día pidiendo tutorías.

La verdad es que estamos distraidísimos con todo este movimiento. En la sala de profesores hay apuestas y muchas risas. Incluso alguna entrada así, como por equivocación, en el despacho donde M. está de tutoría con algún padre, para informar al resto de los posibles progresos que se estén produciendo. De aquí a un mes alguno cae, me juego lo que sea.

Gestiones y visiteo

16 Octubre 2007 kotinussa 27 comentarios

Llevo unos días de actividad frenética. Voy al banco, al notario, atiendo a las visitas, salgo a comprar ropa para mi madre, contesto miles de llamadas, ordeno cosas en casa, quito de en medio los montones de medicinas que ya no sirven, abro la caja fuerte otra vez (y van cien) para buscar tal o cual papel, doy las gracias sin sentirlo en absoluto, perfecciono mi sonrisa útil para cualquier ocasión y suelto con naturalidad esas respuestas que no quieren decir nada, en contestación a las preguntas tan indiscretas que muchísima gente hace sin el menor pudor: ¿Cuántos años tenía? ¿Lo han incinerado o no? ¿Se despidió de vosotros? ¿Se dio cuenta de que se moría?

Desde luego, se quedan con las ganas de saber, porque me he especializado en soltar parrafadas que, cuando vienen a darse cuenta, no han respondido para nada a esa curiosidad morbosa que todo el mundo demuestra. Y si alguien insiste estoy dispuesta a dejar cortado a cualquiera que se atreva a indagar más. De ésta me gano una buena fama de desagradable.

Necesito urgentemente que alguien se siente a mi lado en el sofá, me eche un brazo sobre los hombros y me acomode la cabeza en el hueco de su cuello. Sólo por un ratito, lo prometo. Y después volveré a la lucha.

Categorías:Cosas mías

Doble vida

8 Octubre 2007 kotinussa 22 comentarios

Cuando empecé a escribir el blog (diciembre de 2005) fui muy lanzada. Llevaba sólo una semana leyendo blogs y se podría decir que me había centrado en dos: uno más personal y otro más profesional. Ambos blogs se distinguían también en otra cosa: uno era “a cara descubierta” y el otro se escribía bajo un seudónimo.

Desde el primer post tuve claro que la existencia de mi blog quedaría completamente en secreto para la gente con la que me relacionaba. Y, por si acaso, tampoco usaría mi nombre real. Era lo que necesitaba para escribir en el blog con libertad acerca de mi familia, de mi trabajo, de mis amigos y de todo lo que se terciara.

Con el tiempo conocí personalmente a algunos blogueros con los había empezado a relacionarme a través de “El cuaderno de apuntes”, y otros supieron mi nombre y algunos detalles de mi vida a través de Messenger o e-mails, aunque nunca nos hayamos encontrado cara a cara. Así que algunos visitantes de “El cuaderno” conocen a la verdadera Kotinussa pero, por el contrario, nadie de mi entorno sabe de la existencia de “El cuaderno”

Durante casi dos años pude mantener separados ambos “mundos”, pero cada vez me cuesta más. Cuando voy por las mañanas por la carretera con los cuatro compañeros con los que comparto coche, suele haber una charla bastante animada (35 minutos dan para mucho) y muchas veces casi se me escapan unas palabras sobre el último post de Miros o de Grace o los comentarios que me dejaron Aguar y Wolffo. A veces sale un tema de conversación sobre el que ya he escrito, y poco me falta para preguntar a los demás si leyeron ese post.

Por otro lado, a veces me gustaría que muchas personas de las que pasan por aquí dejaran de ser como unos “fantasmas” y pasaran a tener presencia real. Tener alguna conversación “normal”, por ejemplo.

En fin, que estoy hecha un lío, porque veo que esa separación es vital para la existencia de mi blog, tal como es ahora, y por otra parte cada vez me cuesta más mantener esa doble vida.

Si alguien tiene este tema completamente dominado, acepto consejos.

Categorías:Cosas mías

Cuando (sólo) se quiere a los animales

7 Octubre 2007 kotinussa 8 comentarios

Esta mañana se celebraba en Cádiz el día de la Patrona de la ciudad, la Virgen del Rosario. A la salida de uno de los actos se formó un tumulto en el que un grupo de personas agredió físicamente a varios miembros de la corporación municipal, hasta el punto de que la policía tuvo que intervenir deteniendo a varias personas.

Lógico sería pensar que esta gente tenía algún asunto pendiente con el Ayuntamiento, pero no se trataba de nada de eso. La cuestión es que en el municipio de Puerto Real existe una perrera con la que 16 ayuntamientos tienen contratado el servicio del sacrificio de los miles de perros y gatos abandonados que se recogen constantemente. Parece ser que se ha descubierto que en este lugar sacrifican a los animales inyectándoles un paralizante muscular que les causa una muerte por asfixia, al afectar a los músculos respiratorios, a diferencia de otros productos más caros que proporcionan una muerte sin sufrimientos.

Una organización llamada “El Refugio” denuncia los hechos al SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) y éste actúa llamando a declarar como imputados al dueño de la perrera, a la directora, al veterinario titular y a los trabajadores, como presuntos autores de un delito de maltrato animal, de denuncia falsa y de falsificación de documento público. La organización denunciante no ha tenido problemas para calificar la actuación del SEPRONA como “impecable”. Hasta ahí, todo perfecto. Es de esperar que el procedimiento siga su curso y esas personas sean juzgadas y castigadas.

Pero los de “El Refugio” necesitaban, por lo visto, descargar su ira sobre alguien y, de una forma bastante injusta, la desviaron sobre un ayuntamiento que, junto con otros quince, precisamente estaba pagando mensualmente una cantidad de dinero para que los animales fueran tratados por profesionales veterinarios.

¿Por qué no montan este numerito en Puerto Real, que es donde está el local en cuestión? En todo caso sería ese ayuntamiento el que tendría responsabilidad y obligaciones frente a los negocios radicados en su término municipal. Probablemente la causa está precisamente en que son “amantes de los animales”, lo que les impide maltratar a ciertos alcaldes.

¿Hay alguna lógica en protestar por el maltrato de los animales maltratando a personas que, además, no son los responsables de los hechos sino, en todo caso, víctimas de un engaño como los demás? ¿Resulta que para demostrar un “pedigree” de auténtico amante de los animales tienes que estar dispuesto a llegar al insulto y al guantazo? Tengo que preguntarle a mi Popi si preferiría vivir con uno de esos energúmenos, porque a lo mejor el animalito, que todavía no me ha visto pegarle a nadie, no debe tener claro cuánto lo quiero.

Esto me ha servido para constatar, una vez más, que esta gente da mucho miedo. Viendo las imágenes de sus caras desencajadas, casi echando espuma por la boca, daban ganas de ponerles la vacuna antirrábica. Por si acaso.

El filósofo de los relojes

3 Octubre 2007 kotinussa 23 comentarios

El templo de Ártemis en Éfeso era una de las siete maravillas del mundo antiguo, hasta que en el 356 a. C. a un imbécil, que sólo quería que su nombre fuera famoso por los siglos de los siglos, se le ocurrió que no había mejor manera de lograr la fama imperecedera que incendiándolo. Por eso yo, cuando cuento esta historia, jamás menciono el nombre del individuo, porque no voy a contribuir a que aquel descerebrado logre su propósito.

Desde entonces a acá mucha gente ha hecho lo impensable para que se hable de ellos. Algunos, sin más pretensión o ganancia que esa. Otros, los más, con el añadido de ganar un dinerito a costa de todos los idiotas que se le crucen en el camino.

Al igual que el efesio de las narices, tenemos actualmente a un fulano (del que, por la misma razón que mencioné antes, me niego a desvelar el nombre) que quiere pasar a la posteridad, esta vez como un filósofo y un benefactor de la humanidad. ¿Cómo contribuirá a nuestro bienestar? ¿Logrando el descubrimiento de la cura de una enfermedad mortal? ¿Escribiendo libros o componiendo música que eleven nuestro espíritu? No, simplemente aligerando nuestro bolsillo en la cantidad de 1800 euros a cambio de un reloj bastante normalito que, por si fuera poco, según el diseñador-filósofo-benefactor “no está pensado para decirnos la hora que es” porque “para eso ya tenemos el móvil”.

reloj.jpg

El reloj no es de metales nobles, por lo que no puede ser asimilado a una joya. Tampoco lleva incorporado ningún “gadget”, por lo que no sirve para ninguna otra cosa. Y, por último, tampoco tiene un diseño que llame la atención, de forma que despues de habernos gastado esa pasta, pasará completamente desapercibido.

Este reloj ha sido creado exclusivamente para que su diseñador se las pueda dar de filósofo, con frases como las siguientes:

“Más que un reloj es una idea, un modo diferente de ver el tiempo propio. Es una rebelión contra el sistema dictatorial del tiempo”.

No lleva segundero “para evitar la angustiante sensación de ver pasar el tiempo sin vivirlo”.

“Uno tiene que pasar por la travesía del desierto del tiempo medido para comprender esta idea del tiempo personal”.

“Ser capaz de comprender tu tiempo propio”.

El reloj es tan corriente como si hubiera sido comprado en un mercadillo. En un desesperado intento de proporcionar alguna razón para que lo compremos, al fulano, aparte de quitarle el segundero “para eliminar nuestra angustia”, sólo se le ha ocurrido girar la esfera tres minutos y medio hacia la derecha.

Parecía que Einstein exageraba cuando dijo aquello de “Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera”. Pero no, no exageraba en absoluto. Ahora bien, en este asunto la estupidez caerá toda del lado de los que paguen 1800 euros por el artefacto.

P.D. Hace un año publicaba: Ellos y el bisturí

Categorías:Cosas que me dan risa

Premios

1 Octubre 2007 kotinussa 17 comentarios

El cuaderno de apuntes ha recibido un premio. Me lo ha dado Lula, agraciada previamente con un premio que destaca a blogs “que hacen pensar”. Y como premiada puede disponer de cinco premios para otorgárselos a blogs de su elección.

premio1.jpg

Sin insistir en lo que me ha sorprendido esto y lo contenta que me siento, paso a cumplir las reglas del asunto:

1. Si , y sólo si, has sido elegido por alguien como un Thinking Blog, puedes nombrar a cinco blogs que te hacen pensar.

2. Hacer un link a la página original del concurso para que todos puedan llegar al lugar donde se originó este meme.

3. (Opcional) Exhibir orgullosamente el botón que propone el site.

Y ahora ya sólo me queda elegir a los cinco blogueros a los que premio. Es difícil limitarme a cinco pero, como no soy nadie para cambiar unas normas que yo no he creado, tengo que atenerme a ellas. Los premios son para (el orden no implica ninguna gradación o preferencia):

1. Miroslav, cuyos post tan profundos y tan documentados no es que nos hagan pensar, es que van mucho más allá.

2. Mari Carmen, que a lo mejor cree que ya no la leo, lo que no es cierto (gracias a Bloglines no se me escapa ni uno solo de sus post). Ocurre que con frecuencia me deja muda, y prefiero no comentar si los comentarios no pueden estar ni remotamente a la altura del post.

3. Lukre, que muchas veces se me ha adelantado a escribir sobre un tema del que yo misma hubiera querido escribir.

4. Xienra, al que envidio la forma de abordar los temas que trata.

5. Nanny-Ogg. Sí, ya sé esta es la quinta vez que te dan este premio, pero las cosas son como son. Que yo sepa, Marie Curie no rechazó su segundo premio Nobel argumentando que ya tenía uno, ni Katharine Hepburn quedó “fuera de concurso” después de su primer Oscar (recibió cuatro).

Quisiera destacar que hay una persona a la que me encantaría darle uno de estos premios, pero ocurre que no tiene blog. Se trata de Amy, que para este asunto no necesita blog porque sus comentarios en los blogs de los demás cumplen sobradamente los objetivos que muchos blogs quisieran para sí.

P.D. Hace un año publicaba: Un nombre para toda la vida

Categorías:Cosas mías