Posted by: kotinussa on: 28, Septiembre, 2007
El jarrillo de lata es el paradigma de lo humilde, que está al alcance de todo el mundo, pero al mismo tiempo sirve para muchas cosas. El jarrillo de lata no se rompe, no se desconcha, y nos saca de muchos apuros. Dura muchísimo tiempo, y si no que se lo pregunten a John Wayne, que usó el mismo en un montón de películas. El jarrillo de lata no servía sólo para beber. En cualquier casa cumplía un montón de funciones. Lo usaban también los excursionistas, la gente del campo, los trabajadores en su tajo… En fin, que por algo se dice “más apañado que un jarrillo de lata”.
Los jarrillos de lata han desaparecido de nuestras vidas. Nos hemos ido al extremo contrario, con productos muy sofisticados, muy caros, y que sirven sólo para una cosa. Para hacer una limpieza usamos catorce productos distintos; para pasar el rato, una docena de aparatos diferentes. Pero, como un virus que se hace resistente a los antibióticos y cambia su estrategia, el útil jarrillo de lata se ha refugiado en otro lugar, y ahora disfruta de su mejor momento en el ámbito de la política.
Es increíble cómo nuestros políticos, una vez que se les acaba el chollo, sirven para cualquier cosa. Cualquier cosa que dé dinero, por supuesto. Felipe González, después de un agotador periodo como diputado en el que acudió a dos sesiones del Congreso en cuatro años, lo mismo asesora a uno de los hombres más ricos del mundo (muchas veces en contra de los intereses españoles, que tiene guasa), que diseña joyas, como si fuera la mujer de un torero. Aznar da clases en la universidad de Georgetown (EEUU) o en el Instituto Tecnológico de Monterrey (México), lo mismo da. Y en los ratitos libres es asesor de magnates de la comunicación o de fondos de capital riesgo.
El último ha sido Piqué, que ahora asesora a una empresa que promociona viviendas sociales en África. Que no digo yo que este hombre no valga, pero pienso que el contexto de las viviendas sociales en África le resulta bastante desconocido.
La cuestión que más me intriga no es cómo es posible que tengan esa capacidad, sino por qué cuando se dedicaban a la política no mostraron ni un pequeño porcentaje de ese talento que ahora derrochan a lo largo y ancho de varios continentes.
P.D. Hace un año publicaba: Feliz Navidad
pues para mi aunque suene a barbaridad, los modernos jarrillos de lata son los pecés, que igual sirven para tener un blog, mandar una carta a las cohimbambas, bajar pelis y música, retocar fotos, consultar cosas serias o estúpidas, llevar una contabilidad que… lo que se te ocurra, vamos que sirven igual para un roto que para un descosido,
besos,
Bueno, es que igual antes, cuando se dedicaban a la política, no les pagaban tan bien (¿Piqué haciendo casas sociales? Alucino)
Besos
Pues, para tu información, quien suscribe todavía tiene varios jarrillos de lata sobre la mesa de trabajo, que igual me vale para llenarlo con bolis, rotuladores, gomas, quitagrapas, clips, elásticos, grapas, pegatinas amarillas de esas para tomar notas… Se que no viene mucho al caso, pero uno intenta mantener ciertas tradiciones …
Un besito no de lata para tí y feliz semana
29, Septiembre, 2007 a 10:39 am
pues ya ves, valen para todo, (suspiro) mejor mutis…
che koti que es eso de pd… estas haciendo publicidad’??? o es marketing :O