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Mi primer programa de televisión

Vamos a viajar a una época lejana. Kotinussa, Miroslav, Aguardentero, Lukre y quizás alguno más de nosotros estábamos en parvulitos. Wolffo sería un bebé de meses. Y casi todos los demás andabais todavía bastante lejos de venir a la existencia. Por eso, porque la mayoría habéis vivido otra época, no os podéis imaginar los años en los que un televisor en casa era una cosa tan poco frecuente que se convertía en todo un acontecimiento.

Una tarde fuimos a hacer una visita a las tías Clara y María, que eran unas señoras de pelo blanco, muy distinguidas, que hubieran encajado perfectamente como personajes en una de esas películas inglesas hechas sobre una novela de Agatha Christie. Vivían muy cerca de mi casa, en un chalet de dos plantas, de estilo inglés, con un jardín que tenía hasta un estanque de peces rojos, motivo por el que a mi hermano y a mí nos encantaba ir. Este jardín nos proveía también de morera para nuestros gusanos de seda, así que las visitas a las tías eran frecuentes.

Aquella tarde nos llevamos una gran sorpresa al llegar, y es que tía Clara y tía María se habían comprado un televisor. Por supuesto, la televisión era en blanco y negro, existía una sola cadena (creo que la segunda estaba a punto de empezar) y la programación sólo cubría unas horas del día. Los mayores la estuvieron mirando unos minutos, por la novedad, pero en seguida se retiraron a otra parte de la habitación y pasaron a la conversación.

En mi casa todavía no había televisión, pero la hubo un poco después. A lo mejor mi padre se animó tras ver la tele de las tías. Por aquel entonces había más o menos 850.000 receptores de televisión en toda España y la señal no llegaba a toda el país. Teniendo en cuenta que ahora hay tres receptores sólo en mi casa, y que esto no es un caso extraordinario, se podrá apreciar lo abismal de la diferencia entre una y otra época.

Aquella tarde, cuando todo el mundo dejó de mirar la televisión, yo me quedé embobada delante del aparato. Y ni los peces de colores, ni el perrito de la casa, ni jugar en el jardín con mi hermano y los niños del chalet de al lado me pudieron arrancar de aquella contemplación.

No penséis que se estaba emitiendo “Herta Frankel y la perrita Marilyn”, “Viaje al fondo del mar”, “Don Gato y su pandilla” o “Supercar”, por citar alguno de los programas de mi infancia, lo cual hubiera sido algo lógico. No, qué va. Me tragué un par de horas de “La vida breve”, de Falla, y encima en versión de concierto. Es decir, que no había un escenario con unos decorados por donde se movieran los cantantes ataviados con el vestuario pertinente, lo que hubiera podido justificar un poquito mi embobamiento. Y cuarenta y tantos años después todavía me acuerdo perfectamente de aquella tarde, y veo aquella habitación con todos sus detalles, el televisor y aquella pantalla donde en blanco y negro aparecían la orquesta y los cantantes.

Ópera a palo seco, directamente en vena. A lo mejor cosas como esa explican un poquito mejor a Kotinussa, que a veces, hay que reconocerlo, no es muy normal.

Categorías:Cosas mías
  1. 7 Septiembre 2007 a las 11:23 pm | #1

    Puede que, efectivamente, cuando tus tías se compraron el televisor estuviéramos en parvulitos. Yo estaba, en cambio, en tercero de primaria (o sea, ocho añitos) cuando mi padre trajo a casa allá hacia finales del 67 un televisor Westinghouse (creo recordar) por supuesto en blanco y negro. Ya había segunda cadena (el UHF) pero pocas horas. La serie Cuéntame empieza cuando los Alcántara compran un televisor y ven la Eurovisión que ganó Massiel en abril de 1968. Pues pocos meses antes había entrado la tele en nuestra casa y yo tenía casi la misma edad que el Carlitos de la serie (un poco mayor). En fin, me pones un poquillo nostálgico; qué viejos somos, pardiez. Besos

  2. 8 Septiembre 2007 a las 10:23 am | #2

    Miroslav: Yo era más pequeña que tú cuando llegó el televisor a casa. El aparato era un Marconi y recuerdo perfectamente lo que se vio cuando se encendió por primera vez: la cara del actor Pablo Sanz. Representaba a un hombre que estaba en la cárcel. Como en mi casa no se acuerdan de la fecha exacta, he repasado las apariciones de Sanz en televisión y, aunque son muchísimas, he encontrado algo que encaja. Una obra llamada “Pena de muerte”, que se emitió en 1964, así que hay muchas posibilidades de que ese fuera el momento.

  3. Rous
    8 Septiembre 2007 a las 2:52 pm | #3

    ….Koti, ya los tengo guardaditos en mi mochila….

    Un beso inmenso.

    Rous.

  4. aguardentero
    8 Septiembre 2007 a las 2:54 pm | #4

    en mi casa el primer cachivache fue un general electric con pantalla antireflectante, caja de madera y hasta una puertecita con llave para esconder todos los mandos. desde luego no fuimos de los primeros en tenerlo y calculo que entraría entre el 67 y el 68. tampoco tengo un recuerdo claro del primer programa que vi, supongo que alguno de herta frankel ó gustavo re, aunque tengo vagos recuerdos de alguna noche de sábado en casa de mis abuelos viendo de forma excepcional “los intocables” que debía comenzar a emitirse a partir de medianoche. en fin, purita prehistoria,

    besos,

  5. 8 Septiembre 2007 a las 7:57 pm | #5

    Yo no sé cuando llegó la tele a mi casa. Para mí que siempre ha estado allí. Bueno, yo nací en ell 64 y mi primer recuerdo televisivo es el de la llegada a la Luna. Luego, por supuesto, la perrita Marilyn, los Chiripitfláuticos, la Casa del Reloj… Pufff… En Canarias la segunda llegó muchísimo más tarde y recuerdo que el Un, Dos, Tres lo veíamos con retraso con respecto a la península (no había satélite). Jo, que recuerdos lo de la tele :D

    Besos

  6. 8 Septiembre 2007 a las 9:14 pm | #6

    Yo también estaba en parvulitos por aquella época, no vivía en España y conservo fotografías de mis hermanos y yo muy pequeños, con una tele de fondo. No puedo compartir programas con ustedes porque los que veía de niña eran “extranjeros”…

    Besos

  7. lukre
    9 Septiembre 2007 a las 11:28 am | #7

    yo no recuerdo cuando trajeron el televisor, pero si recuerdo ver Star treck que en argentina se llamo Viaje a las estrellas en blanco y negro, o ver el avispon verde donde el mayordomo era bruce lee,
    AUnque se que aqui no se veian, pero si veia como ustedes viaje al fondo del mar y don gato. me molaba..
    aiiiiiiiii que vieja que soy joder…
    koti,, que nos descubres la edad …
    un beso

  8. 9 Septiembre 2007 a las 5:08 pm | #8

    Pues yo si que te entiendo. A mi la música es una cosa que me deja embobado, y sobre todo cuando se trata de un directo. Estoy dispuesto a escuchar hasta la música que no em gusta, y siempre saco alguna cosa positiva.

    Un besito, guapa.

  9. nani
    9 Septiembre 2007 a las 5:59 pm | #9

    Aquí tienes a otra de tu generación. Yo también iba a ver la tele a casa de una tia y al casino del pueblo para poder ver las marionestas de Herta Frankel. ¿Te acuerdas de “Rintintín”?
    Uffff, entonces si me gustaba la tele, ahora para nada.
    Saludos.

  10. 9 Septiembre 2007 a las 7:39 pm | #10

    Aguar: Cómo te consentían tus abuelos. A mi no me dejaban ver nada después de la Familia Telerín, ni en fin de semana o vacaciones.

    Nanny, Lukre, Nani: Seguro que si pensamos un poco, tenemos docenas de programas en común. Tengo la impresión de que, a pesar de ser una sola cadena y de que veíamos tele muy poco rato al día, había infinidad de programas para nosotros. No sólo programas específicamente infantiles, sino también muchas series que podíamos ver sin problemas.

    Mid: Creo que me tragué aquello porque estaba alucinada con la novedad de la televisión, y no porque fuera música. La verdad es que la afición por la clásica en general y la ópera en particular no la tuve hasta muchísimos años después. Creo que si hubieran estado retransmitiendo un torneo de golf o un desfile militar, el resultado hubiera sido el mismo.

    Zafferano: No sé si tienes buenos recuerdos de los programas que viste en aquellos años. De los que había aquí en España, yo sí los tengo.

  11. 9 Septiembre 2007 a las 10:26 pm | #11

    El primero que entró en casa sería por 1967, calculo, fue un ASPES, que compró mi padre a un amigo que se marchó a vivir a Puerto Rico. Además era muy moderno, tenía un botón atrás que se giraba para colocar las rayas en su sitio cuando la televisión marroquí interfería. Me ocurre como miroslav, yo debo andar por la misma edad que Carlitos en Cuentame. Un besote.

  12. 9 Septiembre 2007 a las 10:59 pm | #12

    Bueno, mis recuerdos de la infancia no son muy buenos que digamos, la tele nos servía de evasión, pero nos plantábamos allí delante sin concentrarnos en lo que veíamos, atentos más que otra cosa, a la llegada de mi padre para irnos a acostar corriendo. Había un programa como el de aquí,”Vamos a la cama”, y se llamaba “Carosello”, nos encantaba a todos, también recuerdo Rintintín, Nuvola bianca, y Topolino e Paperino.
    Aprovecho este comentario para decir, a propósito del post anterior, que también en la UCI están terminantemente prohibidos los móviles porque, como ya sabrás, pueden interferir en los delicadísimos y vitales aparatos conectados a los pacientes, y tampoco allí se andan con tonterías. Lo que pasa es que, egoístamente, apagamos el móvil cuando las consecuencias pueden afectarnos directamente, como en un avión, ya que (aunque no haya cobertura) tener un móvil simplemente encendido puede interferir en los aparatos de vuelo, y la gente se lo piensa más.

    Besos

  13. 11 Septiembre 2007 a las 10:50 am | #13

    Yo creo que no recuerdo mi primer programa de televisión. Tengo recuerdos asociados a “El maravilloso mundo de Walt Disney” (Elmundoestállenodecoloooores…. mágico mundo de coloooores – ores – ores – ores…) y “Las manos mágicas”, un programa de magia en el que sobre la pantalla en negro aparecían unas manos enguantadas en blanco y hacían un truco de magia.
    Pero tú no eres rasra por ver ópera sin anestesia. Eres adorablemente rara desde el día que naciste, Koti, reconócelo. Y además, sufres constantes recaídas…

  14. 11 Septiembre 2007 a las 1:28 pm | #14

    Elbúcaro: Lo más rollo de aquellos televisores era la ausencia de mando a distancia ¿no? Entonces no nos dábamos cuenta, porque no había más remedio, pero levantarse a cada momento para bajar o subir un poquito el volumen, o para darle a ese botoncito que decías para quitar las rayas, era una auténtica lata. Pero como lo teníamos asumido, nadie se quejaba.

    Wolffo: Me acuerdo perfectamente de las “Manos mágicas” y hasta de la canción: “Las manos mágicas le dirán la forma de aprender sencillos trucos que de magia son…. y el resto depende de usted”. Y también, por supuesto, de Walt Disney, en aquellas introducciones que hacía a los programas.

    En lo de la rareza me dejas un poco preocupada. ¿Tan rara soy? ¿En qué, por ejemplo? Anda, sé valiente y di algo.

  15. 13 Septiembre 2007 a las 5:08 pm | #15

    Eres rara, KotiMari.
    Pero eso no es nada malo, sino todo lo contrario.
    Eres culta, escribes bien, te gusta la música sinfónica, viajas sin coleccionar destinos, no te has acostado conmigo… todo esto es de mujer rara, sobre todo lo último.
    Adorablemente rara.

  16. FRITI
    17 Marzo 2008 a las 12:07 am | #16

    Carlitos (Cuéntame) es nacido en el 61. Yo soy del 61.
    Yo no recuerdo el año exacto en el que entró la primera TV en mi casa (y no me queda nadie a quien preguntarle) pero si me acuerdo muy bien de BONANZA, LOS INTOCABLES, EL FUGITIVO, EL VIRGINIANO con TRAMPAS, LOCOMOTORO, EL CAPITAN TAN, VALENTINA, LOS HERMANOS MALASOMBRA, HERTA FRANKEL Y SU PERRITA … Vaya, no nos pongamos nostálgicos.

  17. Mónica Vázquez Lara
    6 Abril 2008 a las 10:50 am | #17

    Me gustaría que me ayudarais a recordar los trabajos realizados por el actor Alfonso Gallardo en Tv durante los años 50, 60 y 70. Se que participó en gran cantidad de espacios desde los inicios tve , en programas teatrales , zarzuelas, etc. Yo no había nacido, y me gustará poder recuperar sus actuaciones. Mi correo: tonylnd04@terra.es. Muchas gracias !

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