Posted by: kotinussa on: 23, Mayo, 2007
El famoso psiquiatra Luis Rojas Marcos se ha descolgado reprochándonos que “a los españoles les cuesta mucho decir que son felices”. Obsérvese bien ese “les”, porque implica que él no se cuenta entre los aludidos, lo que quizás se deba a que lleva 39 años en Estados unidos. Pensándolo bien, esa larguísima ausencia quizás explique también la frase en cuestión, ya que estoy segura de que Rojas Marcos ignora en gran medida cómo es la vida de un español normal. O a lo mejor lo sabe, pero desde un punto de vista teórico nada más.
Porque resulta, cuando menos, arriesgado afirmar que un catedrático universitario que vive en Nueva York desde hace 39 años, cobrando seguramente un sueldazo de escándalo, halagado hasta el endiosamiento, por mucha capacidad de empatía que tenga, sepa realmente lo que supone vivir con el miedo de quedarte sin trabajo a los cuarenta y tantos años, sabiendo que no vas a conseguir otro, con la angustia de tener que vivir con una pensión mísera, con la desesperación de que es posible que cuando te llamen para hacerte tal o cual operación quirúrgica que necesitas urgentemente estés ya criando malvas, con la rabia de ver que pueden agredirte impunemente en tu trabajo y nadie hace nada, con la incredulidad de comprobar como los delincuentes peligrosos están en la calle en cuanto se lo proponen, con la indignación de constatar cómo unos políticos deshonestos, ignorantes e incompetentes viven como rajás a costa de nuestros sacrificios, con el enfado de cerciorarse de que en estos tiempos que corren se legisla, se construye o se hace justicia para unos pocos solamente, como si volviéramos a la época de los privilegios para una minoría.
Dice el psiquiatra que nos dejamos llevar mucho por lo que dicen las noticias. Pero es que son noticias, no novelas, y lo que narran está afectando a millones de personas.
Yo más bien creo lo contrario, que demasiada buena cara presentamos para lo que tenemos por delante, que demasiado ánimo mostramos para lo que llevamos a la espalda, que demasiado escondemos nuestras preocupaciones para lo que conseguimos a cambio de ello.
Claro que si yo estuviera promocionando un libro titulado “Nuestra felicidad”, seguramente diría otra cosa.
Hija, como estas hoy, mas puesto los pelos de punta con tanta desgracia reunida en un párrafo.
bezitos
condió
No sé cómo define este psiquiatra la felicidad, pero la felicidad es la manera de encarar el mundo, la actitud de vivir, la forma de resolver un problema y creo que España sobran sonrisas al igual que problemas. Lo mismo él no sería feliz teniendo lo que aquí se puede tener, y quizás por eso el comentario.
uis eso de quedarse sin trabajo luego de los 40 y no conseguir otro, me ha erizado la piel.. ufffffffffffffff
Creo que, al igual que apunta Amaranta, a los españoles nos sobra espontaneidad a la hora de improvisar maneras para salir adelante en situaciones realmente comprometidas. Muchos de los que hemos nacido en los 70 hemso vivido la crisis de los 80 y el paro y la reconversión industrial que nos dejó a la mayoría ayudando a nuestras mamis a coser de “estrangis” para El Corte Inglés o galerías Preciados, tras volver del cole (en el que se rezaba, ay Dios!, y con esa vida tan triste y peligrosa encima nos encantaba a la mayoría).
Que yo sepa en mi casa (y no creo que se ala excepción) ha faltado de todo, hasta la salud y el dinero, pero nunca la ilusión o una palabra de aliento para oder afrontar el día a día. Y me considero feliz. Pese a Rojas Marcos. Y pese al pedazo de hipoteca que me tiene ahogadita. Y pese a que una mujer gane menos que un hombre trabajando lo mismo. Y pese a que estemso en campaña electoral y no oiga más que estupideces y despropósitos. Y pese a todo.
Mi opinión es que para conseguir ese estado parecido a la felicidad hay que aislarse de la realidad, de las noticias, en efecto, las grandes culpables. Es decir, hay que sugestionar al cerebro, engañarlo. Yo he leído algún libro de este español extranjero bien pagado en todos los sentidos (lo que no creo que le garantice felicidad, seguro que el buen hombre sufre como cualquiera, seguro que tiene un hijo que no estudia o que le hace caricias a la droga), dice que hay que hacer permanente inventario de las cosas buenas que tenemos para darles valor y fundamentar sobre ellas la sensación de felicidad. Si lo haces, funciona. Jah, recuerdo que hace poco nos hicieron la encuesta del clima laboral y al responder me sorprendí por lo satisfecho que estaba, y lo feliz que me sentí por haberlo descubierto. Pero uno se olvida de hacer balance de lo bueno y lo malo, y al final te dejas invadir por todo lo negativo, y olvidas lo positivo.
Pero ser feliz es casi imposible: entre otras cosas porque nos afecta la infelicidad de los que están a nuestro alrededor, y en esa dificilmente podemos influir (cuando no es cuestión de dinero ni de nada arreglable desde afuera).
Y si no Ali para eso estamos nosotras no? conseguiremos que este verano nuestra Koti esté tan trnasformada que se aventure en irrealidades que nunca hubiera osado.
Hombre, hay una cosa que es verdad: no sé si somos felices o no, pero nos encanta airear nuestros problemas (y hasta alardear de ellos).
Yo creo que tiene cierta razón en lo que dice: fíjate que para quitarle la razón no dices que en tu opinión, seamos felices, o que tú misma seas feliz, sino que nos quejamos de lo mal que lo tenemos y “bastante buena cara ponemos”.
A mí este hombre me resulta un poco amanerado y cuando le oigo hablar en alguna entrevista siempre me llaman la atención dos cosas: las obviedades que dice el supuesto genio y lo tontito que se pone el periodista que le entrevista.
En cuanto a ti, Koti, deberías hacerte ver por el mítico psiquiatra, para comprobar si profesionalmente, es tan bueno como dicen. Porque te diría, estoy seguro, con enervante optimismo, que eres de esas personas que nunca deberían estar chafadas. Eres listísima, simpatiquísima, tienes mundo, un montón de amigos (y otros aspirantes a serlo y digo esto levantando un dedo con nerviosismo, esperando que me preguntes a mí) y tienes un talento extraordinario.
¿Y sabes una cosa? Se te nota que no estabas en plena forma cuando escribiste este artículo, entre otras cosas, por lo cortito que es. ¡Tus fans exigimos más líneas de Kotiratura!
Un beso, reina mora.
yo pienso q la felicidad depnde d la calidad d los pensamientos..? pero la sociedad impide q la calidad d los pensamientos vaya mas aya d las cosas materiales…y la verdadera felicidad t la dan las dmas personas nada mas..no ??
23, Mayo, 2007 a 9:38 pm
Hombre, la verdad es que a este psiquiatra, por mucha fama que tenga, no le hago ni santo caso (por no poner otra palabra) pero pintando el panorama como lo pintas… casi dan ganas de echarse a llorar.
De todas formas, eso no te quita un ápice de razón. En este país cuesta menos matar a alguien que insultarlo, además de otra serie de cosas como esos politicuchos con sus petates de mentiras que prometen… siempre para mayores de 65 (que aqui cuentan los votos). Ahora, que me da lo mismo, para lo que cumplen…
Y por cierto, hoy he leído como titular que la espera para scáners y no recuerdo que otras pruebas se demora hasta seis meses.
En vista de como está la sanidad, lo extraño es que superemos los 65…
En fin… ç´est la vie.
Saludines