Cuidado con Koti, que muerde
Hoy tengo un mal día de lo mío. El cuello, la parte superior de la espalda y el brazo derecho son una pura contractura. Cada bachecito que cogía el coche esta mañana era una tortura, por no hablar de la delicada operación de ponerme y quitarme una camiseta, cosa que requirió una cuidadosa planificación de los movimientos precisos. Esta mañana, por ejemplo, no hubiera podido hacer algo tan sencillo como recogerme el pelo en una coleta. Tuve que peinarme usando sólo la mano izquierda. Menos mal que mi melena no requiere mucha manipulación, porque de todos modos queda como a ella le da la gana. Tengo una melena muy independiente, que se emancipó de mi tutela hace ya bastantes años.
El caso es que cuando volvía a casa a las tres y cuarto de la tarde, fané y descangallada tal como dice el tango, no iba yo con ganas de aguantar tonterías a nadie. Es curioso, pero a pesar de que a esas horas las calles del centro están prácticamente vacías, con frecuencia me las arreglo para cruzarme con alguien con quien tener un rifirrafe a gusto (recuérdese el gordo en cuya barriga reboté), sobre todo los días en que voy de no muy buen humor.
La calle es estrecha, pero estaba despejada de cualquier obstáculo. Yo iba andando por la acera derecha (no llega al metro de anchura), porque es una calle con bastante circulación de coches y aunque en ese momento apenas pasaban, para no tener que estar bajando y subiendo de la acera con el consiguiente sufrimiento de mi espalda maltrecha, preferí renunciar a la comodidad de andar por el centro de la calle. En dirección contraria a la mía aparece una señora mayor que, ella sí, iba por el centro de la calle, pero llevando con correa a un perrito que caminaba por la misma acera que yo. Nos fuimos acercando hasta que prácticamente nos topamos. La señora se paró y se quedó mirándome muy sonriente, como esperando algo. Yo la miré con una mirada de esas que hielan la sangre, tipo Bette Davis, y que me salen muy bien y le dije muy cortante: “No esperará usted que le ceda la acera a un perro, ¿verdad?” Eso era precisamente lo que la señora esperaba, y yo lo sabía. Se quedó helada (la mirada heladora hizo efecto), con aturrullamiento dijo algo que no entendí, le dio un tirón de la correa al perro y lo obligó a bajar de la acera para que yo pasara.
Por si no tengo bastante con padres que maleducan a los niños, ahora me tocan también las viejas que maleducan a los perros.
Así que ya sabéis. Este mediodía Kotinussa ha abroncado a una vieja sin el menor remordimiento.





Yo le pegué un buen bufido a una vieja el otro día en el super cuando intentó colarse…
¿remordimientos? Cuando vi la cara de aprobación de toda la cola, desaparecieron todos!
jjjjjjjj me parto.. porque yo voy camino a ser esa vieja.. juaaaaaaaaa tengo dos, y el pequeño es una mariconada mia,, que le malcrio a mas no poder.
que futuro me espera. Deseo que cuando nos crucemos sea una acera más grande porque seguro no te dejo pasar.. jaaaaaaaaaaaa
aun me estoy riendo…
un beso niña
y cuidate de esos dolores, se lo que son
Sé que los besos de una mamá no quitan dolores, pero por si acaso, van un montón para ti.
Y en otro orden de cosas, bien hecho.
Besos de una maia.
Sólo se me ocurren dos cosas:
COSA 1: darte un masaje reparador y hacerte tan feliz que tengas que entregarte a mí sumisa y agradecida.
COSA 2: ir con mi perrita a verte y pretender que le cedas la acera y arriesgarme a que me muerdas y que te entregues a mí pero no sumisa y agradecida, sino salvaje y descontrolada.
Elige, guapa.
(Ponte buena, coraçao. Un beso y buen finde, seño)
Reich: Lo de colarse en las tiendas creo que es el vicio fundamental de las señoras de cierta edad. Me ha pasado varias veces y estoy acostumbrada. Muchas veces lo dejo pasar por no discutir. Pero lo de dejarle la acera a un perro me pareció ya demasiado, un ataque frontal a mi autoestima.
Lukre: Me parece fatal que hagas ese tipo de cosas, sobre todo cuando acabas de escribir un post sobre comportamientos incívicos. Coherencia, querida.
Wen: Muchas gracias. A ver si sirve, porque hasta ahora la combinación de Paracetamol y Myolastán no ha hecho nada, ni darme sueño siquiera.
Wolffo: Antes de elegir una opción, quiero más información. A ti las miradas tipo Bette Davis, ¿te suben la moral o te la bajan? Porque si vas a llegar con la perra y te voy a dejar helado con la mirada y ahí se va a acabar todo, me decanto por la primera opción. Si no, a lo mejor la segunda opción es más divertida. Espero tu respuesta.
Koti te has dado cuenta que a los hombres lo que les pone es vernos enfadadas. Eso les saca su vena de conquistador y se abalanzan sobre nosotras, quieren guerreras para convertirlas en sumisas.
¿Morder tú? Mucho de boquilla, pero al final ná de ná, aunque reconozco que a veces me da yuyu pensar en encontrarme contigo, jejejeje (es gromaaaaaa).
¿Contractura? Mira en http://www.lacala.com/SPA/esp/spa.php y pásate un día por allí, igual hasta me encuentro contigo y mando la contractura a freir puñetas…
un beso, profe
Bueno, al menos no lo llevaba suelto y no te ladró, algo es algo.
Cuidate y mejora de esa contractura, que los dolores son mu jodíos.
un beso
a ver koti corazon de melon…

mis perros dejan pasar a la gente cuando se cruzan con ellos, ein.
que los tengo bien educados.
lo unico que a veces no puedo controlar, es que el pequeño si va suelto, como es tan amoroso y simpatico vaya a saludar a todo quisqui que se le cruce.
esto te lo digo por si alguna vez te cruzas con ellos sera lo unico que pasa, para que no me lo muerda ein…
un beso niña y espero que estes mejor del dolor. buen finde.
joder escribi y se borro, en fin

te decia koti, corazon de melon, que mis perros si se cruzan contigo o con cualquiera los dejarian pasar, que estan bien educados.
Lo máximo que puede pasar es que el pequeño que es tan amoroso y simpatico, quiere saludar siempre a todo quisqui que se cruza, por lo que se acerca.
Lo digo por si nos cruzamos alguna vez no me lo muerdas, ein que es chiquito..
un beso y espero que estes mejor del dolor..
pd: nena la propuesta de wolfo, la segunda no tiene mala pinta ein..
Soy miope, así que entiendo poco de miradas. Tendrías que estar muy cerca para distinguir tu mirada y, teniéndote así de cerca, compréndelo, no te iba a dejar separarte ya…
De todos modos, para que no me acuses de escurrir el bulto, te digo que no, no me asustan demasiado las miradas. aun así, yo, en tu lugar, elegiría la cosa uno; a priori, parece más normal, pero no te he explicado con qué aplico el masaje. Es un dato que no puedo desvelar (cuestión de copyright) pero que te agradaría sobremanera.
Espero que estés mejor, Koti, y que pases un finde cojonudo. Y a todos tus lectores, igual.
Besos.
Koti, ¿será un virus? Mis silencios se deben a que si no me calmo armo una gorda. Vos se ve que estás entrenada y te salen las palabras afiladas justas. Yo no tengo tanto entrenamiento y suelto más rabia de la justa y necesaria.
Aprenderé.
Y vos me ayudás en eso! =D
Besos, mujer brava y linda!
Amaranta: Yo pienso lo mismo pero te lo digo sólo a ti, en confianza, que luego dicen que generalizamos.
Franfri: ¡Cuanto tiempo, papá! Acabo de ver tus dos últimos post, los primeros en mucho tiempo. Ahora me paso por tu blog. Y no exageres, que no es para tanto. Por cierto, me ha dado una envidia horrorosa con el enlace que me has dejado. Eso es justo lo que yo necesito. Besos.
Oscura: El perrillo no daba ningún miedo, era muy poquita cosa. Gracias por tus buenos deseos.
Lukre: Pero si tú misma habías dicho que llevas camino de ser como la ancianita esa, jejeje. No te quieras esconder ahora.
Wolffo: Vale, vale, la opción 1 entonces. Tú sabrás mejor que nadie de lo que hablas. Ahora, yo eso de sumisa no lo he sido nunca, que conste. Estoy un poco mejor, pero todavía me sigue haciendo falta un poquito de mimo.
Mari: Me he tragado muchas impertinencias de señoras mayores antes de esto. Besos.
Bueno yo tengo unos vecinos muy majos que esconden a su perra porque cada vez que se cruza con I. ( que les tiene pánico aunque sean pequineses), se oyen sus gritos hasta en el cielo, la perra se asusta, empieza a ladrar y en fín, el lio montado…
Hay de todo claro.
Pd. Interesante Amaranta, como siempre…
koti que no me escondo, lo de ser como la anciana lo decia por se una “solterona” con perrito fifi
jjjjjjjjjjjjjjjjj
no lo decia por no dejarte pasar )
un beso
(yo aceptaria la segunda opcion.. suena mas salvaje
)
Ufff, esas cosas del cuello son jodidas. Molestan una barbaridad. Yo llevo un par de semanas también con dolor de cuello, que a veces se me pasa a la espalda, y aunque lo aguanto bien llega a ser tan molesto que me desconcentra al trabajar …
Espero que te recuperes pronto!!!
Un besooooooooooooo.
Yo no tenía ninguna contractura, pero hoy abronqué a mis anchas, y en alto, para que escucharan otros. Pero no era a una vieja. Sin embargo ayer por la tarde me tocó a la puerta, asomé por la ventana y era un viejo que supongo pedía limosna. Y lo miré con desprecio y dije no con la cabeza: me dio un poco de remordimiento por ser tan cabrón y despectivo, pero luego lo superé: y es que me estoy entrenando ya para ser un anciano insoportable de agrio humor: tipo Fernando Fernán Gómez.
Y es que ser un anciano iracundo es muy estético.