La ciudad de las personas
Entro en la página web del ayuntamiento de Sevilla buscando una información y me encuentro, antes que nada, con un eslogan o lema que se han sacado de la manga y que, al parecer, define a la ciudad: Sevilla, la ciudad de las personas. No entiendo el empeño de políticos e instituciones en lanzar estas frases, triunfalistas, vacías de significado, porque siempre son un arma de dos filos. Indefectiblemente, el ingenio popular pone las cosas en su sitio añadiéndoles una coletilla que deja en evidencia la realidad, y con el culo al aire al cráneo privilegiado que la pensó y al político que le dió el visto bueno.
El primer ejemplo que me viene a la cabeza es “Tarifa, paraíso entre dos mares”, que en seguida se vio completada con “la mare que parió al levante y la mare que parió al poniente”, alusiva al continuo azote de los vientos sobre la sufrida ciudad y que expresaba a las mil maravillas lo que pensaban los tarifeños sobre su paraíso.
Mucho más reciente es “Cádiz, la ciudad que sonríe”, a la que yo misma he añadido “por no llorar”. Dado el demostrado ingenio de mis paisanos estoy segura de que ya habrá docenas de coletillas circulando por ahí. Tengo que investigar un poco.
“Sonríe, estás en La Mancha”, “La Coruña, la ciudad donde nadie es forastero”, “Almería, mar de vida” o “Zaragoh!za (así, tal cual, no es un error) te sorprenderá” son otras frases que se han publicitado desde las instituciones y que además, no lo dudemos, habrán costado un pastón. Porque para estas cosas siempre se contrata a afamados creativos publicitarios, o se convoca un concurso. Lo que sea, pero gratis desde luego no sale. Cualquiera de ellas puede ser convertida en lo contrario de lo que se pretende, pero nadie mejor que los habitantes de estas ciudades para hacerlo.
Aparte de hacer el ridículo, los promotores de estas frases pueden además dedicarse a una estúpida guerra entre comunidades, regiones o ciudades a cuenta de un eslogan. Véase lo ocurrido recientemente a raíz de lo del “paraíso natural” entre Asturias y Murcia. Dos niños de patio de colegio peleándose por quién vio primero un duro en el suelo. Como si yo u otro cualquiera fuéramos a decidir dónde pasar las vacaciones según quién sea el copión.
Volviendo a “la ciudad de las personas”, y teniendo en cuenta que hablo con cierto conocimiento de causa, puesto que he vivido, estudiado y trabajado en Sevilla durante dos años y medio, sigo sin encontrarle ni pies ni cabeza.
Ese “la ciudad” (y no “una ciudad”) implica que es la única ciudad “de personas”. O eso, o el autor de la frase no sabe redactar y, ¡válgame el cielo!, no quisiera yo dar a entender semejante cosa. Lo cual me lleva a reflexionar sobre qué ocurre con las demás ciudades y qué podemos hacer para que no se nos ofendan, ya que todos sabemos que nuestros políticos preferirían mil veces trabajar antes que ofender a cualquier otra cultura, nacionalidad, creencia, etnia, minoría, ideología, etc.
Por otro lado, eso implica que si te sientes persona, e incluso si tienes sólo la ligera sospecha de que lo eres, Sevilla es tu ciudad, así que cada minuto que pasa sin que así lo asumas estás dejando por mentiroso al alcalde de Sevilla.
Si “la ciudad de las personas” no es “la que sonríe”, ¿cuál es el motivo? ¿Está quizás enfadada porque preferiría ser “la ciudad de los animales domésticos”, “la de los cactus”, “la de los insectos”? ¡Qué va! La “ciudad de las personas” no es la misma que sonríe porque está muy triste y ofendida por la poca sensibilidad demostrada por los que la rigen, por la absoluta falta de paridad en esta época de paridad en todo, por formar parte de una siniestra conspiración con los malvados académicos de la Real Academia de la Lengua para ofender a media España a través de un lenguaje sexista y retrógrado.
Porque el Ayuntamiento debería haberse dado cuenta de que la frase tendría que ser “Sevilla, la ciudad de las personas y los personos”. Así nos podrían arrancar sin que ningún eslogan nos presionara no sólo una sonrisa sino, incluso, una carcajada.





pues, pues, pues… soy de zaragoza y aún estoy sorprendido desde que la vi
intentaré hacer mis aceriguaciones sobre el origen de la frase y te mantendré informada,
besos,
Una es sevillana y persona, sonríe, se sorprende, vive en el extranjero sin sentirse forastera, tiene la mar de vida y se siente en el paraíso (natural!) cuando pasa unos días con la mare que la parió (y con el pare, de paso).
Qué me recomienda, doctora? Me corto las venas con un póster de la Consejería Andaluza de Turismo? jajajajaja…
Pues para mí Sevilla ha sido siempre la ciudad de la lata de aceite, con su Giralda. Jamás he visto personas retratadas en una lata de aceite, en cambio.
Lo de los eslóganes es cierto, una pasta y no pintan nada. Igual que los logos, ahora todo son logos. El Cabildo de Tenerife debió de pagar una millonada por una X con una raya debajo, y un lema que dice “Tenerife, disfruta de todo”. Yo lo entiendo como una provocación a comer carne o pescado, o sea, una invitación a la bisexualidad. Dicho con más vulgaridad: cepíllate a una buena hembra, pero no te quedes sin disfrutar el placer de recibir por detrás…
Luego está “Canarias, El Paraíso”, es decir, no ya un paraíso natural, que no existe, tan lleno de edificaciones, sino El Paraíso, o sea, donde los constructores pueden darse unos pelotazos que los dejan felices de por vida.
También “Canarias, una tierra única”, y ya sé, única en tantos records de asuntos malos y turbios.
pero seguiremos pagando lemas y eslóganes. Y peleándonos por qué escribir en una pancarte perfectametne inútil y prescindible.
Yo soy de Buenos Aires, donde lo único gratis es el aire.
Lo de AliyCia es porque es una exagerada que quiere todo y no se conforma con una sola cosa. ¡Qué mujer insaciable! Aunque es mejor insaciable que insociable. O no, no estoy tan segura.
En cuanto a lo de Sevilla creo que están en un error. ¿Sevilla no es el lugar donde el que se va pierde la silla? Debe ser la ciudad de las personas porque ninguna persona se atreve a levantarse de la silla, por no perderla, y entonces no cabe ni un alfiler de “no personas”, es decir extraterrestres, bonaerenses, malaerenses, etcétera.
Jajajaja, qué agudezas tienes!!!!
Muchas gracias por ser recibida nuevamente en tu casa y qué bien que ya no estoy cojita.
1beso
p.d. he preguntado a Alicia, y ahora a ti, es recomendable el cambio???
Pues no te digo nada de “Málaga ciudad abierta”… la de coletillas que le han buscado aquí.
Besos de una maia.
Cagüen!!! y yo toda la vida viviendo en Bilbao. Jo, la de tiempo que he malgastado pensando que en mi tierra era persona … pero vamos, que esto lo soluciono rápido … me voy a vivir a Sevilla pero ya!!! jajajajaja.
Muy bueno, Koti!!! Dando un poco de caña.
Un besillo.