El cuaderno de apuntes

Políticos y educación (2ª parte)

Posted by: kotinussa on: 14, Mayo, 2006

Aviso que este post va a ser el no va más de lo políticamente incorrecto, así que seguro que habrá bastante gente que no estará de acuerdo con mis ideas. Aviso también que hablo del tema con conocimiento de causa, con experiencia, por lo que quizás tenga otra perspectiva distinta a la de mucha gente que opina de este tema.

Empiezo exponiendo una serie de hechos:

- Llevo dos años siendo tutora de una niña retrasada mental, que ahora está en 4º de ESO, aunque su nivel no va más allá de 4º de Primaria (y nos da la impresión que retrocediendo). Este año dejará el Instituto, con 16 años, pero es incapaz de valerse por sí sola y de trabajar en cualquier cosa. Dependerá para siempre de su familia. He sido también profesora de otros niños con deficiencia mental.

- Tengo una amiga con una hija sorda, a la que ha tenido siempre en el mismo centro en el que ella trabajaba. Después de un montón de años en el Instituto, la niña (en realidad ya una joven, tiene más de 18 años) está ahora en una escuela para sordos, y es ahora cuando está aprendiendo de verdad.

- Tengo una amiga que el año pasado tenía en una misma clase dos autistas, un ciego y cuatro niños con Síndrome de Down. Aquello fue un desastre, tanto para esos niños como para el resto de la clase.

- Al centro donde trabaja esta última ha llegado hace unos días un mensajito del inspector (por supuesto, verbal, estas cosas nunca se dicen por escrito, para que no quede constancia) diciendo que al “gremio” (1) le haría mucha “ilusión” que se le diera el título de Secundaria a una niña con Síndrome de Down que tienen en 4º de ESO y con un nivel de 3º de Primaria. Todo para que los políticos se tiren el farol de decir que en Andalucía los Síndrome de Down obtienen el título de Secundaria. Que sea un mero papel sin significado alguno, y que no se corresponda ni remotamente con las capacidades de la niña es lo de menos. Lo que importa es seguir engañando al personal.

- La “integración” no es sólo para estos niños, sino también para los enfermos mentales. Hay que imaginarse lo que es tener en clase a un esquizofrénico bastante violento, por ejemplo, porque se niega a tomar la medicación (2). Pero ese, en realidad, es otro tema.

Después de muchos años y cierta experiencia en este tema, acuso a los políticos de estar haciendo a estos niños un daño terrible, que puede concretarse en lo siguiente: lo que se consigue con la supuesta “integración” es tenerlos unos años aparcados en un centro, para después enviarlos a su casa sin la más mínima posibilidad de ganarse la vida, condenándolos a vivir de una pequeña pensión o de la caridad de unos hermanos, el que los tenga. A cambio de unos pocos años de supuesta “integración”, tendrán 50 ó 60 años de penurias y abandono. Pero eso sí, la Administración se ahorra mucho dinero, porque mantener centros especializados es algo muy caro. Ahí está la madre del cordero, no nos engañemos.

Niego que en los años que permanezcan en los Institutos disfruten de unas relaciones normales con los demás niños. Cuando son más pequeños, es posible. Pero, ¿de verdad se cree alguien que unos mozalbetes y unas mujercitas de 14 ó 15 años, que no piensan ya más que en ligar o en dar patadas a un balón, les prestan alguna atención a sus compañeros? Mi tutoranda, la pobre, que apenas habla, se pasa los recreos solita, sin salir siquiera al patio. Y en clase nadie se quiere sentar a su lado. Es una lucha titánica conseguirle un compañero de banca a principios de curso. Y el que está, está a la fuerza, y eso se nota. No se burlan de ella ni le hacen daño, pero tampoco la integran en sus conversaciones, en sus salidas o en sus juegos, simplemente porque es imposible.

¿Qué se hace con ellos? Se les tiene horas y horas en clases de unas materias que no pueden comprender y, en el mejor de los casos, no les van a servir para nada: Física y Química, Geografía, Biología… Aunque les pongas ejercicios aparte, exámenes diferentes y usen libros distintos, no están aprendiendo nada que les vaya a ser útil para su vida.

Hace muchos años vi en televisión un reportaje sobre una institución de Barcelona que creo recordar que se llamaba Fundación Atenea. Allí el programa que seguían los niños era el siguiente: Por ejemplo, el primer trimestre estaba destinado a aprender a moverse por Barcelona y alrededores: trenes de cercanías, metro, autobuses, y todas las combinaciones posibles entre ellos, y con clases prácticas. Eso hasta que esos chicos eran capaces de moverse por Barcelona y las ciudades de alrededor con más soltura que un taxista. Segundo trimestre: rellenar impresos, renovar el carnet de identidad, ir a un banco, abrir una libreta de ahorros, manejar una tarjeta de cajero automático… Tercer trimestre: aprender a manejar algunas máquinas, desde una lavadora hasta una fotocopiadora con todas sus posibilidades: fotocopias por ambas caras, reducción de tamaño… Y así dos o tres años. Tenían convenios con empresas y al terminar allí pasaban a trabajar: en la lavandería de un gran hospital, o como encargado de la fotocopiadora de una oficina, por ejemplo. Resultado: antes de cumplir los 18 años esos chicos estaban ganándose la vida y desenvolviéndose solos, cosa que mis mejores alumnos de 4º de ESO no son capaces de hacer todavía. ¿Qué grupo está más “integrado”?

Tengo clarísimo que si hubiera tenido un hijo deficiente mental, no sólo lo hubiera llevado a una escuela especial, sino que hubiera buscado LA MÁS ESPECIAL DE ESPAÑA, aunque fuera cara, aunque me hubiera tenido que privar de todo durante esos años. Vamos, que soy capaz de pasar varios años comiendo nada más que pan con Tulipán si lo que está en juego es que mi hijo tenga una vida independiente, productiva y feliz el resto de su existencia, que son muchos años frente al corto periodo de “supuesta integración” en la escuela. Me consta que hay padres que se escudan en que no pueden pagar una escuela especial, mientras gastan mucho dinero en cosas innecesarias, sin darse cuenta de lo que le están negando a sus hijos, totalmente cegados por el discurso de papá Estado.

De verdad que no quisiera estar en la piel de algunos políticos el día en que se den cuenta del daño que han hecho a tanta gente, porque a partir de ese momento ya no podría volver a dormir tranquila jamás.

__________________
(1) Se refería al “gremio” de inspectores, más cerca de los políticos que de los profesores.

(2) Dos compañeras mías han pasado por experiencias como las siguientes: estar escribiendo en la pizarra y que una banqueta de metal se estrelle a 10 cm. de tu cabeza, haciendo pedazos la pizarra; o estar dando clases tranquilamente y que la puerta se abra de un golpetazo y entre un muchachote mucho más alto que tú, que ni siquiera es alumno tuyo, y te ponga una navaja en el cuello diciendo “te voy a matar”. No es broma, estas cosas pasan.

Escribe un comentario

Para contactar

koti.nussa(arroba)hotmail.com

Para que se sepa

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Para presumir un poco

premio1.jpg

Categorías